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análisis

Murasaki Baby

Una aventura siniestramente adorable que sigue nutriendo el catálogo de PS Vita de propuestas artísticas y originales.

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Dentro de la lista de más de cincuenta títulos para PS Vita que se presentaron en el E3 2014, Murasaki Baby (descubierto hace un año en la Gamescom) fue de los que llamaron la atención. Quizás fuese por su exclusividad para con la portátil de Sony, o por ser el primer juego del director de Shadows of the Damned (Massimo Guarini) en su nuevo estudio, o por tener ese algo que lo hacía distinto. El caso es que muchos marcamos septiembre como el mes en el que desempolvar nuestra PS Vita.

El italiano director de Murasaki Baby tiene ya un largo recorrido en la industria, del que destaca su trabajo con los nipones Suda51 y Shinji Mikami. Por ello, es normal que muchos le echaran el ojo a su primer hijo como desarrollador independiente lejos de los grandes sellos. Además, no es el primer gran nombre que decide ir por su cuenta y aterriza en Vita; ya hemos visto lo bien qué le ha ido a Inafune con Soul Sacrifice. Y la verdad es que con Ovosonico, el estudio desarrollador, ha sabido imprimirle carisma a su primogénito.

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Murasaki Baby -cuya traducción al español vendría siendo algo parecido a "bebé violeta" (suponemos que en referencia al globo) cuenta la historia de Baby. Nuestra pequeña protagonista se despierta sola en su habitación y nosotros debemos acompañarla, literalmente de la mano, hacia los brazos de su desaparecida madre. Pero el camino estará lleno de obstáculos que tocará sortear y de extraños desconocidos.

Murasaki BabyMurasaki Baby

El juego se concibe como una especie de plataformas de desarrollo horizontal, pero mucho más calmado y con los escenarios más limpios en lo que a obstáculos se refiere. Sí, hay que subir y bajar, avanzar y retroceder, pero en su mayoría lo que de verdad importa es cómo resolver los pequeños puzles que nos van apareciendo. Para ello, Baby dispone de distintos 'poderes' que aparecen gradualmente, algunos relacionados con la física elemental (con cierto parecido a Quantum Conundrum) y otros de lo más estramnóticos, que nos permiten sortear los impedimentos que van surgiendo. Nuestro objetivo es que Baby y el globo que lleva arrastrando lleguen enteros a la siguiente zona, teniendo en cuenta que muchas veces Baby se moverá por su cuenta y nos tocará interactuar con otros elementos del escenario.

La obra de Ovosonico está creada específicamente para aprovechar las bondades de PS Vita. Tanto, que prácticamente prescinde de los controles habituales y apuesta por las dos superficies táctiles y el control por movimiento. Esta elección es un acierto en cuanto a lo integradora que resulta la aventura para el jugador, que se siente mucho más partícipe de lo que ocurre en el juego. Baby está constantemente reaccionando a nuestra manera de moverla por el escenario y mirándonos cada dos por tres, algo que consigue romper con solvencia el cuarto muro.

Aun así, este tipo de control se percibe, en algunos casos, poco ergonómico. Más de una vez toca realizar acciones simultáneas o, en su defecto, con un alto grado de sincronización. Si para hacerlas debemos atender a arrastrar el dedo por el 'touchpad', luego girar la portátil y seguidamente trabajar con la pantalla táctil frontal, podemos caer en más de un error. Para entendernos, la cierta dificultad del juego reside en cómo nos hacen jugar. Si cada acción se resolviese con los botones típicos de Vita, Murasaki Baby sería casi un paseo.

Murasaki BabyMurasaki Baby
Murasaki BabyMurasaki Baby

El diseño artístico y la composición musical son, sin lugar a dudas, los puntos fuertes del juego. El mundo creado por Ovosonico destila personalidad. Con un toque algo siniestro que recuerda al estilo de Tim Burton, junto con la ternura de Baby en cada una de sus acciones, han conseguido crear un mundo redondo para lo que pretenden contar. Sin entrar en revelaciones, resulta lógico que la partida de nuestro protagonista hacia un mundo extraño y hostil despierte cierto simbolismo. Es como si Baby rompiese el cascarón y se enfrentase al mundo por primera vez. Pues bien, aquello que vemos y aquello que ocurre van de la mano...

El aspecto sonoro está perfectamente escogido para cada situación. No es de extrañar si tenemos en cuenta que lo mejor de Shadows of the Damned era también esta misma característica, demostrando que Guarini guarda un gran respeto y cuidado por el acompañamiento musical. Recomendamos utilizar auriculares para disfrutar del juego en su mayor grado, durante la hora y poco que dura la aventura. Algo que para nada es malo, como ya nos han demostrado alabados títulos como Gone Home o Monument Valley. Como nota técnica, éste último fue desarrollado con la misma tecnología que Murasaki Baby, Unity.

La calidad gráfica del juego sería impecable si no fuese porque se le puede achacar un pequeño, pero molesto, efecto de diente de sierra al brazo de Baby cada vez que lo arrastramos. Pero salvando esta minucia estamos delante de una de las obras más mimadas de la portátil de Sony. Con una interfaz prácticamente inexistente, Murasaki Baby está hecho para que nos adentremos en su mundo y nos mezclemos con él.

Murasaki BabyMurasaki BabyMurasaki Baby
Murasaki Baby
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Magnífico diseño artístico y sonoro, en perfecta sintonía con cada momento. La historia, como un pequeño relato, está llena de matices que la enriquecen. El sistema de juego, pensado para que el jugador se integre en la historia, cumple su cometido.
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La dificultad depende en su mayor grado del sistema de control, que resulta incómodo en algunos casos. Pequeños errores de precisión puntuales respecto a la interacción con el personaje y el escenario.
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