Gamereactor International Español / Dansk / Svenska / Norsk / Suomi / English / Deutsch / Italiano / Português
Acceder como usuario






¿Olvidaste tu contraseña?
No estoy registrado, me gustaría registrarme

Ingresar desde un sitio externo
FacebookFacebook
análisis

The Vanishing of Ethan Carter

Luces y sombras en una hermosa pintura interactiva.

Publicidad:

En contadas ocasiones a lo largo del año aparecen algunos juegos que, al verlos por primera vez, quedan grabados en tu retina. Nuestra condición humana nos hace movernos por impulsos y es normal que nos dejemos embelesar por aquello que, lo mires por donde lo mires, despierta tus cinco sentidos. The Vanishing of Ethan Carter sufre y se beneficia, al mismo tiempo, de generar esa sensación. Tiene un acabado gráfico impecable, un diseño artístico brutal y un aura de misticismo que engancha. Pero a la vez muestra demasiado rápido las cartas de la que debería ser su mejor mano.

Publicidad:

Nos encontramos delante de un juego que hace muchas cosas bien. Desde las primeras líneas que aparecen en pantalla, The Astronauts -la desarrolladora- nos deja claro que no nos llevará de la mano. En menos de un minuto ya estamos jugando, sin tutoriales, sin secuencias no interactivas que nos presentan la historia, como en P.T. o Gone Home. Nos ofrecen una trama que se va desarrollando a través de narraciones fluidas. Se apuesta por dejar hablar a los escenarios, por hacer que nuestro protagonista hable mientras avanzamos, sin pausas. Sus creadores han logrado crear un escenario que, sin dejar de ser lineal, parezca abierto y nos obligue a prestar atención, a marcar puntos de referencia para no desorientarnos.

The Vanishing of Ethan CarterThe Vanishing of Ethan Carter

The Vanishing of Ethan Carter nos habla del misterio de Red Creek Valley, un paraje montañoso al que acudimos bajo las pieles de Paul Prospero, al rescate del desaparecido que lleva el nombre del juego. Poco se tarda en descubrir que no hablamos del típico caso del niño perdido, o que tampoco tratamos con un detective común. En el valle encontraremos gente que ha muerto de manera extraña, casos que habrá que resolver encontrando los puntos clave de cada muerte, reconstruyendo las piezas y estableciendo una cronología. Sin desvelar demasiado, parece que encarnamos a alguien con algún tipo de capacidad extrasensorial. Gracias a ella, al descubrir cómo ocurrió cada muerte, también estaremos un poco más cerca de Ethan.

The Astronauts distribuye las piezas de su misterioso puzle de tal manera que el orden en el que las resolvamos depende de nosotros, del orden en el que las encontremos. Es ahí donde entra en juego nuestra capacidad de observación. Los escenarios y la banda sonora no dejan de hablarnos mediante pequeñas señales. Como en L.A. Noire, el acompañamiento musical nos dice que nos encontramos en la escena de un crimen, pero aquí no lo tendremos tan fácil. Encontrar pruebas requiere paciencia, los objetos sólo se resaltan cuando prácticamente estamos encima de ellos. Es crucial peinar cada zona cuidando nuestros pasos. Una vez aunadas las partes de cada caso, entramos en el momento de establecer una cronología mediante un sistema que podría dar más de sí. Por desgracia, no se penaliza el error; podemos ir fallando hasta dar con la clave, casi como en el fallido Murdered: Soul Suspect.

The Vanishing of Ethan Carter

Lo que más le podemos achacar a esta aventura es precisamente lo que más esperábamos de ella. Puede que no ocurra con todo el mundo, pero en nuestro caso, el desenlace deja pistas bastante evidentes acerca de por dónde irán los tiros. Aun así, tampoco podemos tachar a The Vanishing of Ethan Carter de ofrecer un guión genérico, puesto que tiene sus virtudes, pero no esperéis lo visto en Gone Home. Junto con este fallo, echamos de menos algo de fauna, un poco de vida que termine de enriquecer unos bosques de por sí increíblemente orgánicos gracias a la técnica de la fotogrametría. En contraste, cabe decir que las personas sufren un agravio comparativo con el escenario, luciendo un acabado mucho menos pulido. También se experimentan unos saltos algo bruscos en el apartado musical una vez entramos y salimos de cada escena del crimen. Por último, en la versión analizada para PC encontramos pequeños fallos en la traducción al español en los subtítulos, algo minúsculo pero no que no deja de ser un error. El juego también sale para PS4, hay que recordar.

Pero dejando a un lado las obligadas puntualizaciones, The Vanishing of Ethan Carter ofrece uno de los paisajes, vistos en un videojuego, más bonitos y que más hablan. Red Creek Valley es la Bright Falls que debería haber tenido Alan Wake. Además de lo que nos cuentan sus parajes, a veces cuesta discernir entre si nos encontramos ante una imagen digital o una fotografía real. Además, la banda sonora está exquisitamente bien escogida y fluye acorde con cada momento. Puede que hablemos de un juego que no sea apto para todos... algunos lo van a comparar más con un simulador de entornos que con un juego. Pero para los amantes de la exploración en primera persona, para quienes disfrutaron con Dear Esther o los títulos mencionados, hablamos de cinco horas de juego muy recomendables.

The Vanishing of Ethan CarterThe Vanishing of Ethan Carter
The Vanishing of Ethan CarterThe Vanishing of Ethan Carter
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Los gráficos, la banda sonora, la narración, la libertad desde el minuto uno, la ausencia de tutoriales, los escenarios que hablan. Un juego que hace muchas cosas bien donde otros tantos han fracasado.
-
Puede que su condición de ‘indie' y su arte hagan que se esperase más de su relato, aunque no decepciona. El sistema de cronologías, los cortes de la banda sonora entre entornos y unos bosques sin animales 'cantan' entre el portento gráfico.
Publicidad: