Gamereactor International Español / Dansk / Svenska / Norsk / Suomi / English / Deutsch / Italiano / Português / Français
Acceder como usuario






¿Olvidaste tu contraseña?
No estoy registrado, me gustaría registrarme

Ingresar desde un sitio externo
FacebookFacebook
análisis

Driveclub

Una nueva súper-producción de carreras quiere hacerse un hueco en un reñido género con una propuesta diferente y muy conectada.

Las manos tiemblan cuando la puerta del brillante Ferrari California se abre, al mismo tiempo cazando a la perfección la luz del atardecer sobre su pintura carmesí. La bandera de nuestro club ondea al viento sobre la parrilla de salida. Los pilotos rivales hacen un gesto en nuestra dirección y se ponen al volante. El rugido de los motores ocupa de repente toda la escena, lo que hace que nos concentremos al 100% en agarrar bien el volante y posar el pie sobre el acelerador. La luz roja se enciende. Quedan cinco segundos para salir disparados, pisando a fondo para seguir sumando para las ambiciones de nuestro club en un circuito norteamericano. Cuando los últimos rayos del sol se esconden tras las colinas cubiertas de verde, arranca la cuenta atrás. 5, 4, 3, 2, 1... ¡verde!

Publicidad:
DriveClubDriveClubDriveClub

El equipo propio de Sony Evolution Studios se ha tomado su tiempo con DriveClub, y eso ha servido entre otras cosas para que ahora el juego tenga que cumplir con unas expectativas considerablemente altas. Por un lado, este siempre ambicioso título de carreras se esperaba de lanzamiento junto a la consola PlayStation 4 el noviembre pasado, como su gran juego de coches exclusivo. Pero para sorpresa de todos, fue retrasado a última hora tras, aparentemente, atascarse el desarrollo en algunos problemas con los menús del innovador multijugador dinámico. Por otro lado, habrá quien piense que la propuesta de Evolution choca o al menos se roza con la de Gran Turismo, simulador por excelencia en consolas Sony (si bien el acabado visual es muy realista, este juego se inclina mucho menos hacia la simulación y tiene un gran componente social que después mencionaremos). ¿Puede DriveClub a la vez estar a la altura de lo esperado tras tan largo retraso y superar la presión de ofrecer una buena alternativa a GT con carácter propio? Para los amantes de los juegos de coches que lo vean de pasada en la estantería puede parecer lo mismo, pero no lo es, ni mucho menos.

Si pintas una línea para dividir todos los juegos de coches, la verdad es que DriveClub no caería claramente en el terreno 100% arcade. Los juegos más frenéticos, indulgentes y desenfadados, los que se inspiran en las antiguas recreativas, ofrecen otro tipo de diversión directa o incluso a lo loco. Luego están los simuladores puros y duros que exigen conocimientos y práctica para dominar las máquinas con un equipo en condiciones. Y finalmente juegos de carreras que cogen de los simuladores cierta imitación del mundo real, prestando especial atención a las reacciones físicas de los coches, la autenticidad de los trazados y la fidelidad visual para atraer a los amantes del motor. DriveClub podría quedar en ese punto, con un acabado impresionante pero sin llegar a la exigencia en circuitos tradicionales de Gran Turismo o Forza, apostando por una mayor sencillez de manejo.

DriveClubDriveClub

La base en casi todos los casos es una selección de coches deportivos con la que puedes competir en carreras de varios tipos. En DriveClub este conjunto incluye carreras clásicas con 12 coches, tramos contrarreloj y desafíos de derrape, cada uno exigiendo un estilo de conducción y un dominio concreto.

Estas carreras forman parte del Modo Tour de DriveClub, un espacio que simplemente te pone a competir en cada categoría a través de un puñado de circuitos por todo el mundo, al mismo tiempo desafiándote con retos cara a cara y pequeños objetivos secundarios dentro de las propias carreras.

Lo cierto es que esta estructura nunca resulta especialmente innovadora o sorprendente, pero funciona como introducción a los diversos bólidos, mientras que los mencionados retos cara a cara son la forma que tiene el juego de picarte. Por desgracia, es inevitable notar que el Modo Tour se hace algo repetitivo hacia el final del juego, cuando todos estos retos ya están superados y los impresionantes circuitos empiezan a resultar demasiado familiares.

Publicidad:
DriveClub

También por desgracia, las decepciones no se quedan ahí, pues la naturaleza repetitiva de la propuesta se ve exagerada por la relativamente limitada colección de coches que llegas a tener en tu garaje. Mientras que el mayor rival de DriveClub este otoño, el Forza Horizon 2 de Playground, tiene más de 200 coches, y el simulador (con muchos más matices entre cada máquina) Project CARS se estrena con 67, el juego de Sony se queda en el medio centenar. Y si lo comparas con su predecesor en PlayStation en juegos de coches -los Gran Turismo suelen alcanzar los cuatro dígitos con mucho más trabajo en manejo y respuesta- al final sabe a poco.

DriveClubDriveClub
DriveClub
DriveClubDriveClubDriveClub
Publicidad: