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ANÁLISIS

DIRT SHOWDOWN

Relaja tu conducción y descarga buenas dosis de estrés a base de choques espectaculares. Sobre todo, contra los amigos que te hacen la puñeta.

Dirt Showdown es la cuarta entrega de la serie de rallies de Codemasters, pero no debe entenderse como una continuación directa de los tres anteriores. Mientras el "verdadero" Dirt 4 acecha en el futuro, Showdown se centra en todos esos aspectos de la serie que antes se añadían para complementar la experiencia más tradicional. Aquí puedes esperar más 'wub-wub', rock alternativo, grandes eventos y un buen puñado de encuentros cara a cara con el tráfico que viene de frente.

El juego se podría dividir en tres tipos de competición, dos conocidos de anteriores entregas en la serie. Las que vuelven son las carreras estilo rallycross en circuitos cerrados y los eventos Hoonigan, derivados de la Gymkhana del año pasado. Como novedades están los destruction derbies puros y duros; a la vez la parte más divertida de todo el paquete (al menos en las partidas multijugador).

Dirt Showdown

Para mí, finlandés amante de los rallies que he jugado a todos los juegos anteriores, Dirt Showdown parece un pelín superficial e inconsistente. Considerando los grandes valores de producción de Codemasters, el juego tiene un aspecto visual impresionante, especialmente el efecto de las luces brillantes frente al oscuro cielo nocturno. Sin embargo, el juego deja la sensación de un título de relleno intermedio, como tomar un desvío entre las entradas principales de la serie. Las físicas del coche se han simplificado sobremanera, la dificultad es relativamente baja e incluso los choques parecen bastante inofensivos, comparados por ejemplo con la carnicería de Flat Out.

Al modo carrera no le viene demasiado bien que una porción significativa de los circuitos vengan directamente de los dos juegos Dirt anteriores. Entre las nuevas zonas se encuentran San Francisco, Miami y Nevada, pero Showdown también visita las Londres, Tokio y Colorado de Dirt 3 o Baja, de Dirt 2. Vas liberando nuevos eventos según completas carreras, ganando dinero para adquirir más coches y mejoras, como era de esperar. De hecho, todo era tan predecible que estaba a punto de bostezar cuando me puse a probar el multijugador.

La modalidad multiplayer cambia la experiencia por completo. Las carreras contra los pilotos manejados por la consola no son para dar saltos de alegría, pero lo cierto es que las partidas contra jugadores reales son salvajes y caóticas. El multijugador ofrece opciones de juego que no forman parte del juego en solitario, mientras que ganas derechos para fardar según subes de nivel.

Dirt Showdown

Codemasters se saca de la manga algunos giros ingeniosos para las reglas habituales. Por ejemplo, en Destruction Derby, no ganas si eres el único "en pie", sino que sumas puntos por cada choque frontal, colisión lateral o por destrozar a los rivales. Esto evita que los jugadores eviten los choques al comienzo de la carrera y empuja a todos a destrozar toda la chapa que puedan durante la sesión de juego. Los últimos seis minutos de cada ronda cuentan el doble de puntos, creando un climax que puede derivar en sorprendentes cambios en la clasificación durante los instantes finales.

Entre las formas de juego más exóticas se encuentran las variaciones de capturar la bandera y marcar. Se celebran en pistas abiertas y terminan como toda una locura, con hasta ocho jugadores persiguiéndose y chocando entre sí.

Dirt Showdown

Destruction Derby también es bastante divertido y llega a beneficiarse de las físicas simplificadas que llevan los coches en esta edición, porque ahora no derrapan tan fácilmente. En lugar de conducir con cuidado, puedes centrarte en la acción que tienes justo delante.

Lo mismo no se puede decir de Hoonigan y Carreras, donde el modelo de conducción más realista de Dirt 3 habría funcionado mucho mejor. Sería más divertido crear un manejo en condiciones para 'Races'. Por otro lado, los coches de Hoonigan te dejan hacer trucos de forma casi automática, siempre que tires del freno de mano en el momento apropiado.

Dirt Showdown

No hace falta decir que Dirt Showdown busca una audiencia diferente al público habitual amante de los rallies. Son carreras arcade puras, donde el pedal del freno es una simple formalidad y el empleo cuidadoso del turbo te pondrá en primer lugar. Si el juego es una pista de que Codemasters pretende separar el público eventual de los auténticos fanáticos de los rallies, esta iniciativa podría dar con títulos Dirt más coherentes y centrados que sólo estuvieran enlazados mediante el nuevo servicio Racenet. Dirt Showdown es el primer juego que lo aprovecha, así que puedes participar en desafíos de comunidad en los que todos los jugadores participan en pos de un objetivo específico. También puedes lanzar retos a tus colegas, aunque el sistema aún no es tan profundo como el Autolog de Need for Speed.

Con todo, Dirt Showdown es un buen juego de carreras para el multijugador. No está a la altura de las expectativas si corres en solitario y tampoco es demasiado ambicioso, pero chocarte con los amigos en línea o pantalla partida es una idea genial para las desenfadadas tardes de verano.

Dirt Showdown
07 Gamereactor España
7 / 10
+
Modos multijugador divertidos y caóticos, accesible, geniales gráficos.
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En solitario caduca muy rápido, físicas rebajadas, material reciclado de juegos anteriores.
BETA +