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análisis

The Crew

Ubisoft e Ivory Tower por fin han terminado su MMO de carreras de coches y ya hemos pasado una semana al volante.

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Nos da la sensación de que vamos a parecer un poco cascarrabias en esta review, así que vamos a dejar una cosa clara desde el principio: The Crew es un juego de carreras con una calidad por encima de la media con el que hemos pasado unas horas divertidas. El problema es simplemente que no alcanza todo su potencial, que la experiencia no está a la altura de sus ambiciosas promesas iniciales.

Esto se puede aplicar prácticamente a todos los aspectos del juego. En ningún momento es realmente malo, pero tampoco se acerca a las cotas de los mejores del género. Vamos a repasar esos aspectos uno por uno, empezando por el que lógicamente es el componente más importante: la conducción. Si los coches no se manejan bien, lo demás poco importa.

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Como ya habrás adivinado, la conducción de los coches de The Crew está bien, pero tampoco es nada especial. Cae dentro de la categoría arcade, por mucho que cuente con algunos ajustes y parámetros. Lo cierto es que recomendamos echar un ojo a estas opciones para mejorar la experiencia; como poco deberías probar la configuración deportiva. Con la configuración estándar no notarás demasiada diferencia entre rodar sobre asfalto seco y hacerlo sobre barro empapado. Algo que, claramente, no es muy divertido. Está genial que puedas conducir por donde quieras, pero naturalmente debería notarse mucho la diferencia.

The CrewThe Crew

Por otro lado también te recomendamos que ajustes la sensibilidad un pelín, pues los coches de The Crew sufren de un terrible subviraje. Por lo tanto, van bastante a la deriva y es realmente complicado hacer pequeñas correcciones sobre la dirección cuando vas a toda velocidad, porque los coches no reaccionan salvo que tires del stick a tope. Es algo a lo que te acostumbras tras un rato, pero al principio te toparás con muchas situaciones en las que, o bien terminas chocando contra otros coches porque el tuyo no responde a tus órdenes sutiles, o bien terminas atravesado en la carretera porque has compensado demasiado.

En general a la conducción le faltan los matices que se pueden notar en juegos más trabajados en este apartado como Forza Horizon 2, donde puedes sentir realmente el agarre de los neumáticos cuando se posan (o pierden el contacto) sobre la superficie. Esto nunca lo notarás en The Crew. Además, los coches culean demasiado a la hora de derrapar, aunque sólo toques un poco el stick, provocando que nunca se active la verdadera utilidad del derrape (tampoco pedimos un caso Ridge Racer). Repitiendo lo dicho anteriormente, no es que las físicas de The Crew sean un completo desastre, pero sí que no tienen ese toque especial de cuidado y personalidad que haría que el juego destacara entre los demás y que complementaría mejor el resto de la experiencia.

Una de las cosas que se habrían beneficiado de una mejor simulación es lógicamente el gigantesco mundo abierto que han creado para el juego. Es toda una Norteamérica en miniatura, tanto que sin conocer las medidas exactas, podemos decir sin temor a equivocarnos que se trata del mundo abierto más grande sin cortes que hemos visto en un juego de carreras. Incluso posiblemente en cualquier género. El mapa recoge bastante bien la variedad de entornos del paisaje norteamericano. Es lo bastante grande como para transmitir una tremenda sensación de libertad, sin llegar a caer en las aburridas carreteras infinitas. El equipo también ha hecho un gran trabajo a la hora de recrear las ciudades más icónicas del juego. Hemos estado en algunas de ellas en la vida real y lo cierto es que son bastante reconocibles en el juego, por mucho que las versiones reales sean lógicamente mucho más extensas.

Visualmente The Crew no nos ha impresionado especialmente, pero dada la enorme escala del mundo de juego y la ausencia de pantallas de carga intermedias, ha quedado realmente bien. Por ejemplo la versión de Los Ángeles que se puede encontrar aquí no se acerca al nivel de la ciudad de Los Santos de GTA V, pero no podemos ni imaginar lo que costaría construir una América en miniatura con ese nivel de detalle.

The Crew

Dicho esto, el mundo de juego y el enorme mapa disponible son la mayor fortaleza del juego, pero eso no puede ser más importante que la conducción es sí. Todo está conectado, por lo que habría sido mucho más divertido explorar los muchos puntos de interés de The Crew si hubieran clavado la sensación de agarre o de giro en las curvas. Aun así, también reconocemos que esa fortaleza ha sido siempre la mayor baza del juego y lo más esperado, y Ubisoft cumple perfectamente.

Por otro lado, se ha venido definiendo a The Crew como un MMO de carreras, y tras pasar una semana en la carretera se trata de una descripción que simplemente no compartimos. Un MMO es un juego multijugador masivo online, y si bien te conectas con nuevos pilotos cuando entras en las distintas regiones, no vemos nada "masivo" en la experiencia. Como mucho hemos contado 8 ó 9 jugadores nuestro alrededor, un número similar al que puedes encontrar en cualquier otro juego de carreras con componente online. En algunos tráileres espectaculares anteriores al lanzamiento, Ubisoft presentaba mundos súper-poblados en los que equipos (crews) de cuatro corredores se enfrentaban entre sí. Sin embargo, la realidad es bien distinta. A no ser que tengas un amigo en PSN o Xbox Live con el que jugar, rara vez encuentras a alguien para hacer una partida co-op, y el sistema de 'matchmaking' (búsqueda y enlace de partidas) suele terminar en tiempos de espera infinitos. Es posible que esto vaya mejorando con el tiempo, pero por ahora The Crew simplemente no se puede llamar MMO.

The CrewThe Crew

Considerando las posibilidades y aspiraciones, esto supone una decepción, pues el componente social estaba llamado a separar a The Crew del resto de exponentes modernos del género. La historia tampoco es especialmente innovadora, mientras que su presentación resulta sospechosamente familiar. Trabajas como un agente encubierto del FBI, supuestamente con el objetivo de dar con una organización ilegal de carreras callejeras que está ligada con otras actividades criminales. Como ya habrás imaginado también tienes tu implicación personal en todo esto (quieres dar caza al líder de la banda, que se cargó a tu hermano). ¿Te suena? Pues igual de genéricas son las misiones de la historia. Podrás encontrar algo de variedad, pero ninguna misión te parecerá especialmente innovadora o refrescante. Una vez más, no es para nada terrible, pero tampoco consigue cautivar.

Lo que sí nos gusta es cómo presenta The Crew sus cochazos en pantalla. Es cierto que no hay demasiados, pero al menos se pueden personalizar o 'customizar' con cinco configuraciones distintas. Desde las flexibles opciones Street y Dirt hasta las alternativas más especializadas Circuit (para circuitos, como indica el nombre) o Raid (para todoterreno). Todas estas variaciones se pueden luego mejorar y personalizar aún más de muchísimas formas, y la verdad es que poner mejoras es algo con lo que te acabas picando. Cada vez que completas una carrera te dan una pieza basada en tu rendimiento, algo para potenciar tu bólido. Esto también se aplica a todos los mini-desafíos que hay desperdigados por el mapa. Los mini-retos pueden consistir en hacer eslalon o pisar a fondo y correr a toda leche contrarreloj, entre otros. Sorprendentemente, es gratificante ver cómo sube de nivel tu coche, y en esto sí se parece al menos a un juego con tintes RPG. La regla general en muchos juegos de carreras es deshacerte de tu primer coche lo antes posible, pero en The Crew nos hemos visto mejorando nuestra primera máquina (un Nissan) y usándolo tanto como nuestro flamante Ferrari.

Por estas cosas se vuelven a detectar los elementos de los MMO y The Crew parece por momentos un soplo de aire fresco en el género. Sin embargo, la sensación se esfuma en cuanto tenemos un coche de policía pisándonos los talones.

Las persecuciones policíacas de The Crew son las más injustas, descuidadas y menos inspiradas que hemos probado jamás. Se te pegan al parachoques por arte de magia con un efecto 'rubber-banding' mucho más exagerado que en otros juegos, y luego cuando los llevas pegados (da igual el súper-deportivo que lleves para escapar), al instante o se han chocado entre sí o simplemente pasan y dejan de seguirte (normalmente cuando el tiempo del evento se acerca a cero), dejándote escapar. Están muy mal equilibradas y más bien suponen un fastidio. Las persecuciones deberían añadir una tensión extra a la conducción, no convertirse en una fuente de frustración que te hace resoplar en cuanto ves las luces en el retrovisor.

Analizados todos estos puntos, te lo puedes pasar muy bien con The Crew, a no ser que vayas buscando un MMO de carreras revolucionario. Dadas las expectativas pre-lanzamiento puede pasarte justo eso, pero ahora ya estás avisado. The Crew es mejor que el último intento por hacer un MMO de coches (Test Drive Unlimited 2) en casi todas las cosas, pero sigue quedando por debajo de los rivales más tradicionales. Es una genial sensación virtual hacer una 'road trip' de Nueva York a Nueva Orleans y luego Las Vegas para terminar en San Francisco, pero eso es solo una parte del juego; el resto del paquete no ha cumplido esas expectativas.

The Crew
07 Gamereactor España
7 / 10
+
Conducir por toda América es una idea genial. Buen sistema de progresión. Mini-desafíos entretenidos.
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No acaba de funcionar como MMO. Historia y misiones poco originales. Persecuciones policiales frustrantes y desequilibradas. La conducción no es muy fina.
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