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ANÁLISIS

BATMAN: ARKHAM CITY - DLC LA VENGANZA DE HARLEY QUINN

Siendo sinceros, continuar desde aquel final habría sido complicado.

Llegando hasta donde sólo Frank Miller se había atrevido a tocar, la conclusión de la campaña de Arkham City con el Joker regalando su sonrisa final parecía suficiente epitafio para la aclamada continuación de la aventura de Rocksteady.

Aun así, considerando la brevedad de los finales de ambos juegos de Batman, se hacía fácil esperar que este DLC podría ahondar algo más en la fantástica caracterización que puso el sello propio del estudio londinense en el conocido plantel de personajes de cómic.

En ese aspecto, este paquete de DLC fracasa: más allá de un giro fantástico de la auto-proclamada viuda del Joker, Harley Quinn (o más bien de su actriz de voz), aquí hay poco dedicado a todo lo que rodea a la muerte del payaso. Batman se mantiene como el estoico pero casi mudo detective y queda en manos del jugador y de ambos lados de la ley adivinar qué pasa por la cabeza del Caballero. Sus acciones son exactamente las mismas.

Batman: Arkham City
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Lo mejor es considerar este pack como un mini-"Best Of", pues sobrevuela elementos de juego esenciales de la campaña a toda velocidad. La solitaria localización de la historia (el dominio del Joker del Distrito Industrial) compacta peleas con malotes, escenas de crímenes, depredador sigiloso y seguimiento de bombas en una apretada serie de salas y una reducida zona a cielo abierto. Todas lo suficientemente cortas como para terminarlas en menos de 10 minutos.

Es breve, pero no escatima en diversión: las mecánicas de juego de Rocksteady siguen suponiendo una deliciosa mezcla de todo tipo, mientras que los problemas que puedan surgir se deben en parte a habilidades algo rústicas: combatir con grupos más grandes que están salpicados en la historia es toda una batalla en sí porque también hay que recordar los movimientos. El otro problema es que la ciudad resulte demasiado familiar: si has peinado todas las calles y tejados a través de la campaña, por instinto sabes hacia dónde ir. Si decides acabar con toda la banda de Quinn, probablemente pases de las dos horas. Si te centras en la historia, quítale media hora.

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Rocksteady adereza un poco el conjunto con una perspectiva dual: el juego salta entre la reaparición de Robin en Arkham City (cuando investiga la desaparición de su mentor y los agentes secuestrados de la GCPD) y la vuelta al escenario posterior de Batman cuando persigue a la recién escapada Harley Quinn. En cuanto al tiempo que pasas con cada uno, es un equilibrio más adecuado que el de la gatita y el murciélago, mientras que los cachivaches propios del Chico Maravilla (como el escudo y el bastón) diferencian lo suficiente el estilo de juego entre ambos personajes.

Los esbirros siguen llevando el mismo armamento, pero han recibido la misma actualización en el guión que Harley: su diálogo (en ocasiones cómico, siempre de tono voyeur), es el atractivo del show. Frecuentemente merece la pena quedarse escuchando a los malotes hablar de hacerse súper villanos, de encontrar alijos de armas para convertirse en el nuevo líder de la banda o, en un momento desternillante, cuando intentan tirarle los tejos a su jefa. Es una pena que más allá de estos momentos bajo guión, pronto caigan en las mismas frases repetitivas.

El plan maestro de Harley fracasa a la hora de hacer buena la promesa que reza el título del DLC, pero encaja perfectamente con la desesperanza del personaje. Poco se ve a Harley antes del climax de la historia, llenando el hueco tanto del Joker como de Hugo Strange como antagonista incorpóreo. Es un papel que representa de una forma fantástica, alternando entre el archivillano desesperado y la chiflada.

Es una pena que cuando llegan las escenas clave no llegue a tener la despedida que merece, así que siempre te quedas con una sensación de que a Rocksteady le faltó jugar la última carta que guardaban bajo la manga. De que queda alguna sorpresa más, una floritura final antes de que baje el telón.

Pero más allá de un guiño visual a uno de los mayores secretos de la campaña al comienzo de esta historia, la trama concluye de una forma bastante abrupta. No hay sugerencias de que haya algo más en el futuro, y poco que vaya con el deprimido final original y sus inquietantes créditos finales.

Con todo, hay que felicitar a Rocksteady: nos la ha jugado con el mismo truco por tercera vez seguida y aún parece algo fresco y con gancho, además de muy divertido. Harley Quinn por fin tiene su oportunidad para brillar. Presenciar su acto, mientras volvemos a usar los músculos del Caballero con unas rutinas de juego familiares pero aún excelentes, es incentivo suficiente para descargar el paquete.

Porque si aún tienes Arkham City en tu colección, es más que probable que seas un fan dedicado y encantado de que te den otra excusa para entrar en un manicomio del tamaño de una ciudad. Para ti, el DLC merece la pena su precio y su partida de cabo a rabo.

07 Gamereactor España
7 / 10
+
Como un "grandes éxitos" con todas las ideas del juego original. El guión sigue siendo soberbio en gran parte.
-
Dos horas de duración, y eso siendo generosos. No hay incentivos para volver y explorar cuando te lo acabas.
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