Gamereactor International Español / Dansk / Svenska / Norsk / Suomi / English / Deutsch / Italiano / Português
Acceder como usuario






¿Olvidaste tu contraseña?
No estoy registrado, me gustaría registrarme

Ingresar desde un sitio externo
FacebookFacebook
análisis

The Elder Scrolls Online

"Hemos maldecido más en los últimos doce días que en toda nuestra vida". Por fin tenemos un veredicto sobre la ambiciosa entrada de la serie en el terreno MMORPG.

Publicidad:

Hemos maldecido más en los últimos doce días que en toda nuestra vida. Nos hemos visto obligados a perder un poco los modales y nos hemos dedicado a emitir sonidos inhumanos y a golpear nuestras mesas con el puño. De hecho, una de las bandejas de metal que tenemos en la oficina ha sufrido tanto que está irreconocible. Hemos intentado analizar The Elder Scrolls Online y, a pesar de que nos lo hemos pasado muy bien con los otros usuarios en Tamriel, queda claro que Zenimax Online Studios no ha conseguido terminar el juego para la fecha de lanzamiento.

Publicidad:

Aunque también hay que perdonarles algunos de los bugs, porque el género no ayuda precisamente. Cuando tienes la tarea de crear un mundo abierto enorme en el que va a jugar una gran cantidad de usuarios y en el que, además, hay una cuota de suscripción, es bastante lógico que haya mucho trabajo por hacer y siempre se puede escapar algo. No obstante, The Elder Scrolls Online representa uno de esos juegos que, a la hora del lanzamiento, no han conseguido ofrecer una experiencia completa.

The Elder Scrolls Online

De hecho, al respecto, debemos comentar que, en toda nuestra experiencia, nunca nos habíamos encontrado con esta clase de problemas con el cliente del juego. Es como tener uno de esos coches viejos y bien conservados: cuando por fin funciona como debería, te lo pasas muy bien, pero, al mismo tiempo, tienes la inevitable sensación de que se podría romper en cualquier momento.

El verano pasado nos invitaron a probar una versión beta temprana y, ya entonces, sabíamos que no podríamos esperarnos la típica experiencia a la que Elder Scrolls nos tenía acostumbrados. De hecho, en este título, se hace mucho más énfasis en el "Online" que en el "The Elder Scrolls" e incluso si están presentes los típicos componentes del género (la brújula icónica, el sistema de niveles a medida que avanzas y las elecciones en el diálogo que tienen repercusión en el mundo en el que se juega), no tardamos mucho en darnos cuenta de que la estructura era, claramente, la de un MMORPG testeado y probado.

The Elder Scrolls Online

Además, todo esto se fue haciendo más obvio a medida que jugábamos la fase inicial obligatoria en la que, nosotros, en la piel de un Dark Elf Nightblade (recordad que el juego está en inglés), tuvimos que escapar de una prisión con un hombre ciego y después teletransportarnos a la grandiosa Tamriel. Al contrario que en los otros títulos de Elder Scrolls, en este juego no puedes explorar libremente y a tu ritmo. En vez de eso, nos encontramos atrapados en un territorio cerrado hasta que nuestro personaje alcanza un nivel en concreto. Este elemento nos forzó a jugar durante horas en un entorno que no nos gustaba y nos obligó a cumplir misiones con las que no nos sentíamos emocionalmente implicados, con el único objetivo de acumular la fuerza suficiente para progresar a la zona siguiente.

Afortunadamente, no nos limitan en cuanto a la forma en la que deben ser las cosas y aprendimos, de alguna manera, a aceptar la estructura lineal. No obstante, por desgracia, la cosa no acaba aquí, ya que hay más errores que te pueden molestar si pretendes que este título, que lleva el nombre de la prestigiosa saga de Elder Scrolls, sea como los otros juegos que sacaron anteriormente. Así, ya no se pueden recoger cosas y moverlas, han cambiado el motor físico por uno más típico de los MMO, las ciudades parecen estar desprovistas de vida, y la brillante historia que sus predecesores habían creado ha sido sustituida por cadenas de misiones cortas y predecibles protagonizadas por ansiosos PNJ fáciles de olvidar.

The Elder Scrolls Online

Unas misiones que, a veces y por culpa de los bugs, ni siquiera se pueden completar. Os damos un ejemplo: el otro día nos adentramos en unas ruinas para colocar un cristal en un pedestal para que un personaje liberase el alma de otro personaje (disculpad la confusa reconstrucción de los hechos, pero ya nos hemos olvidado de la mayor parte de los detalles). Lo cierto es que la misión podría haber sido difícil, ya que el lugar estaba rodeado de un montón de fantasmas, pero, afortunadamente, no tuvimos problema porque habíamos hecho un equipo con otros jugadores para completar la misma misión.

Los enemigos cayeron en cuestión de segundos antes de que alcanzásemos la puerta que nos separaba de otro gran peligro. A algunos jefes solo puedes enfrentarte en solitario o con un equipo de jugadores, mientras que a otras batallas puedes unirte en cualquier momento, como si fuese una especie de guerra espontánea. Este jefe en concreto nos resultó bastante difícil y, a pesar de morir en la última sala de las ruinas, pudimos resucitar en la "wayshrine" más cercana, que se encontraba a apenas unos cien metros de nuestro objetivo.

The Elder Scrolls Online

Tuvimos que empezar desde el principio, pero, esta vez, sin ayuda de ninguna clase, ya que nuestros compañeros de misión salieron victoriosos de la lucha contra el jefe. En las ruinas, los enemigos habían vuelto y, cuando por fin nos volvimos a enfrentar al jefe final, el monstruo decidió que era un buen momento para dejar de luchar y para permanecer tumbado en el suelo. Es decir, apareció el bug. No había forma de matarlo ni de salir de la habitación, por lo que no tuvimos más opción que usar el clásico comando de "Control+Alt+Supr", cerrar el cliente del juego, reiniciar y empezar otra misión diferente, sintiendo una enorme frustración porque lo que habíamos hecho no había servido de nada.

Lo que sí es cierto es que la mayor parte de las misiones que pudimos completar tuvieron un gran impacto en el mundo que nos rodeaba. Por ejemplo, en un pueblo cercano y despoblado, los ciudadanos habían caído enfermos y nosotros aceptamos la tarea de averiguar qué había detrás de ese brote. Al final, resultó ser que una herrera había envenenado el agua potable con el veneno de una araña porque el chico al que amaba no la había elegido a ella, sino a otra. Ella admitió sus crímenes y se escapó al bosque. Un poco después, volvió con un pequeño ejército y, cuando la derrotas y la gente empieza a recuperar la salud, el pueblo va pasando por varias fases hasta terminar constituyendo un buen punto de comercio.

The Elder Scrolls Online

Algo parecido nos ocurrió cuando nos encontramos con una ciudad en la que había demasiados truenos y rayos como para poder calificarla de segura. Resultó que el causante del mal tiempo era un mago que vivía en lo alto de una torre, por lo que nos dirigimos allí y le paramos los pies haciéndole morder el polvo. Como consecuencia, la ciudad recuperó un clima normal, los comerciantes se atrevieron a salir y abrieron sus tiendas y, al final, sentimos como que habíamos marcado la diferencia. Sin embargo, lo mejor es que lo habíamos hecho a nuestra manera.

Después de unas cuantas horas de partida, nos fuimos dando cuenta de que la parte más divertida del título aparecía cuando no te fijabas en el mapa de misiones y, en cambio, te dirigías hacia ninguna parte en concreto y completabas las tareas que te ibas encontrando. No te deja tanta libertad ni tampoco es tan constante como The Elder Scrolls V: Skyrim (de nuevo porque estamos limitados por los territorios y por el nivel de nuestro personaje), pero siempre hay algo nuevo por descubrir y experimentar, ya sea un agujero de gusano que ataca a los enemigos desde otra dimensión o simplemente la cerradura de un cofre que hay que forzar.

The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
The Elder Scrolls Online
Publicidad: