Gamereactor International Español / Dansk / Svenska / Norsk / Suomi / English / Deutsch / Italiano / Português / Français / Nederlands
Acceder como usuario






¿Olvidaste tu contraseña?
No estoy registrado, me gustaría registrarme

Ingresar desde un sitio externo
Gamereactor España
artículos

Mi Nintendo Switch necesita un FPS a la de ya

Overwatch, Call of Duty, Battlefield, LawBreakers, Counter Strike... ¡Será por posibilidades!

  • Texto: Juan A. Fonseca

Lleva tres meses y medio en el mercado y el catálogo de Nintendo Switch se está afianzando poco a poco con títulos que abarcan un amplio abanico de géneros. Hay excelentes aventuras como The Legend of Zelda: Breath of the Wild o incluso propuestas frescas como Arms, que ofrecen una visión distinta de un género conocido (en este caso, el de la lucha) de una forma que solo puede salir del imaginario de la casa de Kioto.

No son malos juegos -ya hay varios excelentes- pero, a pesar de su originalidad y de la variedad que podemos encontrar en la consola gracias a ellos y a la creciente eShop digital, hay algo en lo que la híbrida de los Joy-Con está flaqueando en el primer año. Necesita un shooter de los buenos, un First Person Shooter, un "juego de pegar tiros" a la vieja usanza, uno con el que la máquina sea irresistible para los que ponen la bala donde ponen el ojo.

Es cierto que Splatoon 2 está a la vuelta de la esquina, y que destaca por haber dado un giro de tuerca muy adictivo, muy Nintendo, a eso de disparar. Los inklings sorprendieron por lograr reunir a los amantes del FPS (eso sí, en tercera persona) y a los que no tocarían uno ni con un palo, y lo hicieron cambiando las balas por pintura y las muertes por ver quién pintaba más terreno. Son personajes divertidos y las partidas con ellos son un total frenesí; sin embargo, no son suficiente para los que preferimos coger una M16, una Desert Eagle, una Golden Gun (¡ups!) o un Rocket Launcher en primera persona.

¿Es Modern Warfare Remastered el shooter que tiene más papeletas para llegar a Switch? Quizá...

Levantando un poco más la cabeza y alejando la vista, lo más parecido que tenemos en Nintendo Switch, obviando a los niños calamar, es el ya anunciado Payday 2. Es lógico, en él la cosa va de atracar bancos con máscaras de payaso mientras te coordinas con tus compinches para salir ilesos. Así, sin pensarlo mucho, tiene sentido que en Nintendo estén encantados con la apuesta de Starbreeze debido a que la cooperación es su pilar base, y para echar partidas con varias consolas a nivel local puede tener su encanto. Y la popularidad del trabajo del estudio sueco parece que no se agota con los años, pues sigue siendo accesible y rabiosamente divertido (e incluso parece fácil de adaptar al hardware).

¿El problema? Que no lo veremos hasta noviembre, que es el relanzamiento de un juego que los usuarios ya pueden disfrutar desde 2013 y que no se trata de una de esas franquicias que hacen perder la cabeza a los que juegan a FPS. Suena divertido, pero no parece un bombazo.

Los de Kioto necesitan cubrir este terreno tan yermo del catálogo de su consola. Deben hacerlo, además, con nombres potentes, con propuestas que muchos definirían como 'hardcore'. Y como no parece que las vayan a desarrollar ellos a estas alturas (y no, no aceptamos el lejano Metroid Prime 4 como shooter; esperamos otra aventura atmosférica), toca negociar con terceros. Tampoco se trata de pedir un Quake Champions (¡ojalá!), pero sí de apuntar a franquicias consolidadas como Call of Duty, Battlefield u Overwatch y disparar hasta abatirlas y traerlas a la biblioteca de Switch.

Quizás una muy buena forma de dar un paso en ese sentido fuera lanzar Call of Duty: Modern Warfare Remastered. Sí, es una remasterización. Sí, acompañaba a Infinite Warfare, la entrega principal de 2016. Pero al César lo que es del César. La cuarta entrega de la saga CoD sentó muchas de las bases que se han visto en los demás FPS de los últimos años, y además supuso el gran salto de la franquicia a muchos niveles. No solo dejó atrás la Segunda Guerra Mundial, a la que ahora se vuelve en 2017; implementó tantas novedades y se adentró tanto en el ámbito competitivo que se ha erigido como una de las eminencias del género. Y, para algunos, en la última antes de que la saga comenzara a degenerar; pero eso es tema de otro debate.

De esta remasterización, además, se dice que contará con un lanzamiento individual dentro de poco. ¿Acaso no es una ocasión ideal para que Nintendo Switch se sume al carro de los Call of Duty? ¿No es el CoD que menos trabajo de adaptación necesitaría? ¿No sería genial llevarte las escaramuzas donde te diera la gana? Mejor no pensarlo mucho, soñar despierto no es bueno, pero recordemos que Activision no se portó nada mal con sus CoD en Wii y Wii U, sobre todo los de Treyarch.

Battlefield también sería un muy buen fichaje, pero su mayor problema es la incompatibilidad de la plataforma con el motor Frostbite al que EA tanto jugo está sacando. Quizás cuando se implemente podamos optar a gozar de esta saga con los Joy-Con, o incluso mejor, con algún Star Wars Battlefront, que tiene un 'appeal' mucho más universal y ligado a Nintendo. Es una pena, porque este último tiene una Fuerza espectacular y es el reclamo perfecto para los fans de La Guerra de las Galaxias (todas las ramas reunidas en un juego, ¿qué más se necesita?) y, aún así, debemos dejarlo fuera de la ecuación Switch por culpa de una tecnología que primero necesitaría un proyecto de adaptación.

La gran joya de Blizzard sería otro de esos bombazos con los que Nintendo seguramente volvería a romper stocks con su consola, más todavía. Overwatch es el claro ejemplo de cómo una nueva IP puede llegar, pegar y sentarse en el trono sin dificultades. Sus personajes, su 'lore', sus mecánicas accesibles y rápidas, su diseño; hasta el último de los detalles se concentran en esas partidas que para muchos son casi como una droga hecha FPS. Porque sí, lo es, aunque haya habilidades propias de cada personaje y la 'skill' no se reduzca solo a la velocidad para apuntar a una cabeza; es un First Person Shooter.

Aunque acaba de llegar al mercado, pensar en todo esto da cierta pena. Nintendo Switch puede ofrecer una forma de controlar estos títulos bastante superior al control tradicional con mandos. Sea por su giroscopio, capaz de marcar la diferencia a la hora de apuntar; o incluso por un posible control "a la Wiimote", apuntando con los mandos como si fueran tu propia arma. El caso es que la consola es capaz de ofrecer una experiencia de juego mejor o portátil a los que disfrutan con los FPS, y está siendo muy desaprovechada por el momento.

Como decía, soñar despierto no es recomendable; pero a veces no se puede evitar. Pensar que cosas como que LawBreakers, Quake, Call of Duty, Battlefield, Overwatch o hasta DOOM pudieran llegar a jugarse en la brillante pantallita de esta consola hace que a uno se le erice el pelo. Llevar el FPS al ámbito portátil (y sí, al WC) sin perder la experiencia completa es una propuesta que, a día de hoy, ninguna otra consola puede ofrecer. En fin, Nintendo, lo tienes delante. Solo hace falta que aprietes el gatillo y des en el corazón de esas compañías.

...¿o será Overwatch con su estilo colorido y desenfadado?