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AVANCE

Fable: The Journey - impresiones

Delante de la limpia y brillante pantalla HDTV de 55" espera una sencilla silla de madera negra.

Desde ahí montaremos a caballo. Sentados, lanzaremos conjuros. Desde esa silla, exploraremos un mundo desconocido. Porque como cuenta el sonriente Gary Carr, productor ejecutivo de Lionhead, somos nosotros los que estaremos demostrándole el juego al estudio.

La silla representa el concepto de Fable: The Journey. No tendremos que dejar el sofá ni por un segundo, porque es el primer juego dedicado a Kinect que puedes jugar siempre sentado. Es un gran alivio: siendo una aventura que ofrece varias horas de juego, pasarla todo el rato de pie no parece muy agradable. Pero Lionhead pone el listón aún más alto y se ha marcado un reto, resumido por Carr: "si el jugador pide el mando tradicional, entonces hemos fracasado".

Fable: The Journey contará una gran aventura que se centra fuertemente en la trama. Al principio, asumimos que esto se debía únicamente a que no hay una forma mejor de hacerlo en Kinect. Pero no es cierto. Esto, simplemente, es diferente.

Kinect ha obligado al estudio ha replantearlo todo de forma radical, según explica Gary. Uno debe pensar de otra forma para elaborar un juego de Kinect de los buenos, para crear una experiencia consistente.

Fable: The Journey

Nuestro héroe es Gabriel, un don nadie de 18 años. Cuando hieren a su caballo conoce a la misteriosa Theresa, que promete otorgarle poderes mágicos para curarlo. Como era de esperar, sus razones no son completamente altruistas. Theresa también está enferma, y necesita encontrar un camino hacia The Spire para curarse. Será Gabriel quien dirija la expedición.

Ante nosotros comienza una aventura sobre raíles. No es un insulto, sino una forma de describir las rutas que seguiremos en nuestra cruzada por Albion. Por supuesto, no tener ningún mando quiere decir que hay cosas que no se pueden implementar, muchas de las que nos acostumbramos a usar en los shooters en tercera persona o aventuras de acción.

Por lo que este viaje será bastante lineal. Nos sentamos en el sillón y conducimos con diversas tripulaciones a bordo, nos enfrentamos a criaturas en secuencias de lucha (en ocasiones desde nuestra montura, en otras a pie), o buscamos a nuestro fiel compañero cuadrípedo.

Montar a caballo es una acción vista en primera persona, con las manos sobre las riendas izquierda y derecha. Agitándolas ponemos en marcha al corcel, mientras que un latigazo más fuerte incrementará la velocidad y un tirón detendrá al animal. Los movimientos de la cabeza se capturan mediante head-tracking, permitiendo al jugador mirar a ambos lados.

Fable: The Journey

Entonces aparece una escena de corte. Dos enanos con una especie de arbustos en la cabeza lanzan un ataque, y al momento se clavan dos flechas en el costado del pobre caballo. Con esa herida, arreamos a la bestia con todo el cuidado posible, procurando escapar del peligro y refugiarnos en una cabaña. Parada en boxes.

Desmontamos cerca de la choza, momento en el que debemos extraer las flechas del costado del corcel empleando intuitivos gestos con las manos (si eres un poco cruel, puedes meterlas un poco más). Finalmente, para cerrar la herida, lo mejor es dar palmaditas imbuidas con magias curativas. Si curas demasiado, se formarán cicatrices. De alguna forma, toda esta experiencia parece algo familiar.

Durante el transcurso de la aventura -de 12 a 16 horas de juego- la figura y la personalidad del caballo y de su amo irán cambiando, como es habitual en la serie Fable. Si le diste mucha caña con las riendas, aparecerán marcas poco agradables con el tiempo. Los que no curen a su montura o no se preocupen lo suficiente, perderán su confianza. El caballo es como la antítesis del perro de Fable 3. Es importante. La relación presenta cantidad de elementos que vienen del prototipo Milo, aquel chaval virtual de la primera demostración de Lionhead para Project Natal - Kinect.

Milo y la tecnología asociada definen algunas de las reacciones del caballo, así como tus interacciones con él. Puedes darle frutas para comer, y si le hablas constantemente conseguirás que aprenda a asociar órdenes con acciones: pronto conseguirás que acelere o frene con sencillos comandos de voz.

Fable: The Journey

Los viajes que habrá que emprender durante la aventura se llevan acabo mediante el carruaje. Durante los trayectos, en ocasiones puedes decidir qué camino tomar (izquierda o derecha), de ese modo percibiendo algo más de libertad.

Pero el director creativo Gary Carr define la "libertad" como algo bien distinto en el contexto de Fable: The Journey. Ellos 'liberan' al jugador del mando de juego. La nueva aventura de Fable la jugarás exclusivamente con Kinect, algo necesario, argumenta Carr, porque las mecánicas que han introducido sólo son posibles con este aparato.

Las batallas en Fable: The Journey también se centran principalmente en la magia y los conjuros, y suelen suceder en zonas cerradas designadas.

Hemos eliminado avispas con rayos eléctricos y bolas de fuego, derribado enanos y hasta enormes trolls, sin olvidar a los dragones voladores. Para lanzar rayos sólo debes levantar el brazo derecho y hacer un gesto hacia adelante. Para las bolas, mantener la mano atrás para ir cargando la magia.

En una secuencia posterior, condujumos una bola con tentáculos con la mano izquierda. Con sus protuberancias, podrás coger a los rivales y lanzarlos por los aires, para luego disparar contra ellos a dos manos. Y es esencial variar los ataques, porque los enemigos aprenden muy rápido y reaccionan si seguimos haciendo siempre los mismos movimientos.

Fable: The Journey

El control gestual funciona bastante bien, sin un retardo notable. Aun así, advertí que el sensor no estaba calibrado para mí o para mi rango de movimiento. Una y otra vez, los disparos impactaban al lado del objetivo, y no conseguí variar la trayectoria de las bolas de fuego, lo que te permitirá lanzar una bola y luego atraerla para golpear al rival por la espalda.

Deberemos ir mejorando con el transcurso del juego, aprendiendo una colección de magias diferentes. Naturalmente, Gabriel y su montura también van subiendo de nivel, y como extra quedan los tesoros por descubrir.

Visualmente, el juego tiene ya un aspecto muy agradable, cortesía del trabajo artístico y del Unreal Engine. El corcel, sobre todo, presenta un pelaje y movimientos muy naturales. Los trolls y enanos, o los hombres-árbol gigantes están muy detallados y se mueven con soltura. Los entornos dan una sensación aún más mágica que antes, bañados con la fuerte luz del sol por el día y con el encanto taciturno del anochecer. El tercer Fable, notablemente más flojo, no puede ni acercarse.

Fable: The Journey

No podemos sacar conclusiones con unos breves extractos de lo que será el juego final. Fable: The Journey es, sin duda, el juego más interesante de Kinect hasta la fecha. Es un juego que realmente prueba a andar sobre nuevos terrenos y deja con ganas de seguir jugando mucho más.

Lionhead es el estudio perfecto para una tarea un poco loca como esta. Los seguidores de la serie y los jugadores tradicionales deberán acostumbrarse al concepto al principio, pero es algo de esperar cuando pruebas cosas nunca vistas.

Carr, uno de los desarrolladores de la serie, lo resume perfectamente: "comencé con el teclado. Fue fácil pasar al joystick. Pero luego cogí el ratón y pensé: 'ugh, qué es esto, es desagradable, no quiero usarlo'". Lo demás es historia.

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