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Redout

Redout - impresiones en consola

En tan solo un mes llega a PS4 y Xbox One, y algo más tarde a Nintendo Switch, tras haber triunfado en PC.

Hace ya tiempo que 34 Big Things demostró al mundo que ha entendido a la perfección cómo va eso de la ultravelocidad futurista. Redout: Enhanced Edition llegó a PC el pasado mes de septiembre a través de Steam y dejó más que satisfecho al grueso de usuarios que cayeron en él buscando una alternativa a F-Zero o un WipeOut. No solo eso, también ofrece compatibilidad con HTC Vive, Oculus VR y Razer OSVR para quienes se atrevan a recorrer sus pistas a alta velocidad desde dentro.

A partir de ahora su destino es otro, el de convencer a los usuarios de videoconsolas. El 29 de agosto llega a Xbox One y a una PlayStation 4 que todavía está babeando con el buen trabajo que hizo Sony con WipeOut Omega Collection. Más tarde y con la colaboración de Nicalis se estrenará también en una Nintendo Switch que cuenta desde el primer día con un Fast RMX más que digno y que arrastra al público que ya lo probó en Wii U. Pero este título tiene sus propias armas con las que competir, como hemos podido comprobar en nuestra partida partida a la versión PS4, una toma de contacto breve pero con mucho peso.

El parco menú inicial y los menús interiores no son la mejor carta de presentación posible. Parece más bien una serie de fichas colocadas sobre un lienzo por cuadrantes, todo pensado para navegar por una pantalla táctil o en Realidad Virtual. Quizá sea un intento de transportarnos a ese Siglo XXVI en el que se desarrolla la trama que nos han contado que hay en su interior. Y con el DualShock en la mano no es el caso, que es lo que queremos evaluar en estas impresiones de consola, la primera sensación es de cierta incomodidad.

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La demostración nos dejó bucear por todo su contenido, conocer los siete tipos de naves (una más que en PC de lanzamiento) que representan distintos equipos y atisbar las cuatro evoluciones o variantes de cada una de ellas a las que te vas abrir paso con el tiempo. Con solo probar tres modelos aprendes rápidamente lo importante que será adaptarse a las capacidad de velocidad, aceleración giro y resistencia de cada una de ellas. El diseño y su representación inicial es muy tosco, poco atractivo, aunque cambia por completo cuando las ves esprintar sobre los circuitos, fundiéndose con los escenarios futuristas que el estudio ha creado para dar a conocer el futuro apocalíptico que nos espera.

Redout: Lightspeed Edition llega con seis entornos distintos porque incluye Europa y Neptuno, los DLC de PC. Las variantes de cada escenario dan como resultado 30 trazados de los que solo pudimos recorrer dos, así que no hay demasiado que juzgar sobre profundidad o variedad en estas impresiones. El de Cairo parecía el típico de aprendizaje. Una pista bastante plana y sin demasiadas dificultades, con protectores laterales para empezar a entender las mecánicas y tomar la medida a la sensibilidad y el control. Al empezar no te mueves de una forma excesivamente rápida, ni siquiera al utilizar tus turnos o las placas de aceleración del suelo, así que es fácil moverse por sus curvas abiertas e hilvanarlas sin chocar demasiado. Incluso da tiempo a observar el escenario, quizá poco poblado en comparación con otros de su género, y a probar cómo cambia la cosa con cada tipo de cámara.

Pero también es sintomático de lo exigente que va a ser el título, o al menos en este nivel de dificultad no identificado en el que nos dejaron. Dando lo mejor de nosotros mismos, novatos pero esforzados, nos costó adelantar algunas posiciones para no acabar en la cola. Puede que sencillamente no le hayamos cogido el punto, o también puede que haya que ir avanzando con paciencia mientras se consiguen los puntos de experiencia y se suben los niveles con los que ir mejorando las naves.

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La segunda partida con Redout para PS4 nos demostró que confiarse fue un tremendo error. En Alaska no hay miramientos ni perdón, porque sus precipicios están esperando para arruinar una partida. En este circuito el juego da un paso adelante en todos los aspectos: en el gráfico, por los efectos visuales y lo revirado de un trazado que se ríe de la gravedad; y en el jugable, porque aquí exige poner en práctica una conducción real. Lo que aprendimos en un par de intentos es que para jugar bien hay que memorizar cada curva y encararla con más mentalidad de simulador que de arcade. Hay que planear la trazada y utilizar el giro fuerte para entrar y saber a dónde vas a salir, o te vas fuera. Un sistema de físicas que se comporta de forma seria en PS4 y que sólo tras muchas partidas nos dirá si es una sobrada o una delicatessen.

Quienes ya están corriendo y compitiendo con sus naves en PC saben lo que puede dar de sí el título, pero quienes se estrenen ahora en consola tienen todavía por delante un camino largo. La inclusión de los DLC incrementa a 30 el número de pistas y a 28 el número de subnaves. También presume de una gran cantidad de modos de juego, al menos una docena, aunque muchos son versiones "pure" de otros, es decir, que no permiten el uso de potenciadores. La gran novedad de esta entrega es su multijugador local a pantalla partida para dos personas, pero no pudimos probarlo. Hay que mencionar que incluye multijugador online para hasta 12 personas.

Han pasado cosas en el género de la velocidad en ciencia ficción desde el estreno de este título en PC y su llegada a consolas. Va a ser un año en el que se ha visto revitalizado por los estudios pequeños y promocionado por las grandes compañías. Redout: Lightspeed Edition puede encontrarse con rivales, o con compañeros que aprovechar para devolverlo a sus días de gloria.

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