Sega se despidió de la fabricación de hardware con Dreamcast, una consola incapaz de conseguir las ventas esperadas por la marca para seguir en la disputa de un mercado dominado por Sony PlayStation, con Nintendo siempre sobre seguro y un nuevo participante con una enorme chequera, Microsoft. Un fracaso comercial, indudable, que cada vez se ve menos colectivamente como un fiasco técnico.
El 9/9/1999 salía a la venta en Norteamérica este hardware, casi un año más tarde que en Japón y 40 días antes que en Europa. Y como tal lo están recordando los aficionados a los videojuegos y también muchos directivos de aquella compañía y de editoras de juegos. Como Peter Moore, que en su mensaje ha recordado su apuesta por el juego online cuando los viejos módems movían datos a 56 kb/s. No solo eso, Dreamcast fue pionera en algo que hoy en día aún se sigue batallando, el cross-play, pues Quake 3 compartía servidores con Windows y Linux.
Nació con fuerza gracias a un catálogo inicial impresionante, en sí mismo y comparativamente con lo que había entonces en el mercado. No solo Sonic Adventure 3, también Soul Calibur, NBA 2K, The House of the Dead 2, Resident Evil: Code Veronica o Marvel vs. Capcom. Pero el tiempo fue pasando y los número dejaron de cuadrar, y se hizo larga la espera a su primer aniversario occidental (segundo japonés) con Shenmue. Entre medias, Space Channel 5 o Grandia 2.
¿Cómo recuerdas tú los tiempos de Sega Dreamcast?