Más de 275.000 visitantes asistieron al Köelnmesse la semana pasada para disfrutar de la mayor feria de videojuegos europea, la Gamescom, en su edición 2012. Se trata de una cifra realmente necesaria para un show que comenzaba a ver el panorama algo más gris, sobre todo con el enorme hueco dejado este año por grandes protagonistas como Microsoft y Nintendo. De hecho, estos 275.000 jugadores igualaron el récord registrado el año pasado en Colonia.
Algunos expositores alzaron la voz a causa de la subida de precios que decidió la organización este año. Asimismo, los encargados del evento habrían estado "sugiriendo" a las compañías que estuvieran presentes tanto en los pabellones públicos como en el centro de negocios privado (y no solo en el segundo).
La organización de la Gamescom también subraya nuevos récords en cuanto al número de compañías con stand en la feria, pero es un anuncio que también hay que interpretar con cautela pues las mismas cifras fueron "infladas" el año pasado (por ejemplo, los estudios desarrolladores que participaban dentro del stand de una misma publicadora aparecían como compañía individual).
A pesar de las dudas y las dificultades, el sector europeo espera que la Gamescom 2012 haya salido lo suficientemente bien como para garantizar una nueva edición el año que viene, una en la que Microsoft y Nintendo vuelvan con todo su arsenal. El mercado del viejo continente necesita su gran cita de videojuegos para presentar una selección completa de la actualidad del sector.