Definitivamente habrá Call of Duty 2020. Ni la rotura del ciclo de tres años de proyecto provocado por el desmoronamiento del estudio Sledgehammer Games ni la suficiencia y el colchón que aporta a Activision la buena marcha del nuevo CoD: Modern Warfare y del battle royale CoD: Warzone ha servido para que se rompa por una vez el flujo anual de lanzamientos.
Por si quedaba alguna duda, el nuevo director general de Activision Blizzard, Daniel Alegre, confirmó este proyecto y afirmó que "ya se ve genial". Además, garantizó que va a seguir saliendo con tenido en los actuales, con una nueva temporada para el dúo anterior prevista para este mismo trimestre de primavera, así como en la versión CoD: Mobile. Pero es Call of Duty: Warzone el que se lleva todos los elogios. "Vamos a seguir invirtiendo en Warzone significativamente, en términos de contenido, nuevos modos, nuevas formas de jugar y más", dijo ante sus accionistas.
Unos inversores que debían estar extraordinariamente felices al comprobar que Activision Blizzard se ha beneficiado enormemente de la situación de emergencia internacional. La facturación ajustada fue un 21% superior a la del mismo trimestre de 2019, y el beneficio por acción un 12% mayor. No solo eso, sino que se ha hecho una revisión al alza de la previsión de ingresos para el ejercicio completo, de 6.450 a 6.800 millones de dólares.
Todo gracias a un aumento de usuarios del 18% para superar los 400 millones activos, que viene sobre todo de Call of Duty. El número de jugadores de Activision creció hasta los 120 millones, mientras que Blizzard se mantiene en los 32 millones del trimestre anterior (una buena cifra al compararse con navidad) y el de King creció ligeramente hasta los 273 millones de usuarios activos.
Además de garantizar le nuevo Call of Duty 2020, los de Bobby Kotick adelantaron que este año llegarán dos juegos más basados en licencias de la casa.