La rebaja de precio drástica de 3DS que presentó ayer Nintendo llegó como consecuencia de las malas ventas de la portátil. Tras colocar más de 3 millones de consolas en su primer mes, el trimestre siguiente apenas ha pasado de las 700.000 unidades, arrastrando a la compañía a unas pérdidas trimestrales en torno a los 200 millones de euros.
Aunque Nintendo ha reaccionado con rapidez y ha puesto en marcha la nueva estrategia de precios baratos, que pasará factura a sus ingresos futuros a cambio de una mayor base instalada, los accionistas no han creído sus argumentos y se han lanzado al mercado a vender sus valores.
Las acciones de Nintendo se han desplomado un 12,2% en la bolsa de Osaka. El más afectado ha sido el antiguo presidente y nieto del fundador de la compañía, Hiroshi Yamauchi, propietario del 10% del accionariado, que habría perdido más de 200 millones de euros.
La compañía ha tomado otras medidas como la rebaja del suelo de sus directivos entre un 50% (el presidente) y un 30% (la junta), la eliminación de todos los bonus, la combinación de software orientado al 3D con software sin 3D y la mejora de las funciones y el juego online.