Jasveen Sangha, conocida como la "Reina de la Ketamina", ha sido condenada el miércoles a 15 años de prisión por suministrar al actor Matthew Perry una dosis mortal de ketamina, que le causó la muerte en octubre de 2023. Se había declarado culpable el año pasado, convirtiéndose en la quinta acusada que admitía su responsabilidad en el caso.
Los fiscales federales solicitaron la pena máxima, citando el "gran alcance" de la actividad ilegal de Sangha y su "insensible respuesta" a las muertes que ayudó a causar. Sangha, de 42 años, admitió haber distribuido unos 50 viales de ketamina a Perry y haber vendido también la droga a Cody McLaury, que murió en 2019. Su tráfico de drogas continuó incluso después de que ella tuviera conocimiento de estas muertes.
Las autoridades acusaron a cinco personas relacionadas con el caso, entre ellas dos médicos, un asistente y un conocido, aunque el tribunal dictaminó que sólo Sangha suministró directamente las dosis mortales. Los fiscales hicieron hincapié en sus antecedentes privilegiados y argumentaron que sus motivos eran "la codicia, el glamour y el acceso".
Durante la sentencia, Sangha declaró: "No fueron errores. Fueron decisiones horribles". El padrastro de Perry comentó el vacío dejado por el actor: "Había una chispa en ese hombre que no he visto en ningún otro sitio... Debería haber tenido otra actuación".