El rey Carlos III viajará a Estados Unidos a finales de este mes para una visita de Estado, en un intento de Londres de aliviar las tensiones con Donald Trump.
"La visita reconoce los retos a los que se enfrentan el Reino Unido, Estados Unidos y nuestros aliados en todo el mundo", declaró el martes un portavoz del palacio de Buckingham. "Esta visita es un momento para reafirmar y renovar nuestros lazos bilaterales mientras afrontamos juntos esos retos, en interés nacional del Reino Unido".
La visita se produce en un momento delicado, con los lazos tensos tras la guerra liderada por Estados Unidos en Irán y los desacuerdos entre Trump y Keir Starmer sobre el papel de Gran Bretaña en el conflicto.
El Palacio de Buckingham enmarcó el viaje como una oportunidad para "reafirmar y renovar" la histórica asociación entre ambos países, descrita a menudo como la "más estrecha de las amistades".
Más allá de la dimensión política, Carlos también tiene previsto dirigirse al Congreso estadounidense y reunirse con familiares de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre.
A pesar de las tensiones, Trump ha mantenido una postura cordial hacia la familia real británica, lo que convierte la visita en una prueba clave para comprobar si la diplomacia personal puede ayudar a salvar una brecha geopolítica cada vez mayor.