Japón suele ser conocido como un país de vanguardia, por lo que quizá no sea del todo sorprendente que Nikkei Asia informe ahora de que una universidad, el Instituto de Ciencia de Tokio, está interesada en construir una especie de enclave en Tokio que será extremadamente tecnológico y dependerá de la IA y los robots.
La idea es que la zona incluya, entre otras cosas, un rascacielos de 39 plantas equipado con todo lo que normalmente asociamos con la ciencia ficción. Esto incluye coches que se conducen solos, robots que cultivan verduras y un enfoque centrado en la salud de los residentes, como servir a cada persona comidas óptimas y adaptadas individualmente.
Además, robots humanoides caminarán por la zona y servirán a los residentes de diversas maneras, mientras que se utilizarán drones para tareas como la entrega de paquetes. Tampoco se trata de una visión futura lejana; ya hay planes para que algunas partes del proyecto se hagan realidad en 2031.
Según los informes, unas 70 empresas participan en los planes, entre ellas Hitachi y SoftBank.