La división de videojuegos es costosa, de gran envergadura y no genera los mismos márgenes de beneficio que otras iniciativas clave de Microsoft, por lo que con frecuencia aparecen rumores sobre el futuro de Xbox.
En este sentido, un informe de The Information afirma que Microsoft no ha descartado la idea de convertir Xbox en una filial de su propiedad al 100 %. La idea es permitir que Xbox opere según sus propios intereses sin que Microsoft esté mirando por encima del hombro todo el tiempo. En la práctica, funcionaría como una empresa independiente centrada en sus propias métricas financieras, sin necesidad de alinearse directamente con la estrategia corporativa de Microsoft, tal como ocurre con LinkedIn y GitHub, otras dos firmas propiedad de la compañía que operan como filiales independientes.
El informe añade que un cambio tan drástico no está previsto a corto plazo, pero que el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, y la directora financiera, Amy Hood "no han descartado reestructurar la relación de Xbox con Microsoft en algún momento en el futuro si hacerlo convirtiera a Xbox en un negocio más exitoso".
Lo que sí parece estar claro es que, si Microsoft quiere que Xbox triunfe, debe ofrecer a los consumidores motivos para unirse a su ecosistema y adquirir sus productos. Con este fin, al parecer se ha dado luz verde para acelerar el desarrollo de nuevos títulos importantes en sus franquicias estrella, concretamente Halo, Fallout y The Elder Scrolls, estas dos últimas algo inactivas desde hace 15 y 10 años, respectivamente, con todo el énfasis puesto en las opciones centradas en el multijugador de The Elder Scrolls Online y Fallout 76.