El banco central de Japón ha elevado el tipo de interés principal del país del 0,75 % al 1 %, un aumento que no se registraba en el país desde 1995. Tras décadas de deflación, la situación de la economía japonesa parece haber dado un giro, ya que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha elevado el coste de la vida y disparado los precios de la energía.
"Tras veinte años de deflación, Japón se encuentra ahora en un ciclo alcista inflacionista", declaró el economista japonés Jesper Koll a la BBC. "Ya no es necesaria una política monetaria de gestión de emergencias o crisis, y el Banco de Japón quiere volver a una política monetaria normal". La inflación se había mantenido en niveles muy bajos en Japón hasta hace poco, ya que el aumento de los precios ha hecho que suba. El nivel actual de inflación sigue estando por debajo del objetivo del 2 % del Banco de Japón, y parece que la economía general de Japón no corre un riesgo tan grave como podría, gracias a las medidas del Gobierno para aliviar el impacto de los costes de combustible en la vivienda.
La inflación subyacente podría superar el objetivo actual, pero el Banco de Japón se encuentra en una situación difícil en este momento. Subir los tipos de interés encarecería los préstamos, pero mantendría la inflación a raya. El aumento de la inflación también provocaría su propia serie de problemas.
