Como era de esperar, el grifo (supuestamente) informativo sobre la nueva consola de salón de Nintendo ya no se puede cerrar, y no son pocos los medios que quieren apuntarse un tanto en estos momentos compartiendo detalles presumiblemente fiables. En la línea de la información de esta mañana se han situado EDGE/Next-Gen, corroborando la idea de que Nintendo ha contado muy pronto con las compañías terceras para empezar a trabajar en su máquina.
Concretamente, Next-Gen se atreve a asegurar que tres de las editoras más grandes, EA, Activision y Ubisoft, tienen a sus estudios trabajando "durante meses" con los nuevos kits de desarrollo. Algunos miembros de esos estudios se habrían ido de la lengua indicando que el nuevo mando de control (que debería poder replicar las acciones del Wii Remote Plus, por la supuesta retrocompatibilidad) superaría a otros dispositivos como el Move de PlayStation en cuanto a funciones de detección de movimiento.
¿Recibirán entonces los usuarios de máquinas Nintendo un Call of Duty superior visualmente a los actuales y con un control más avanzado que el del Wiimote?
Parece evidente que Nintendo no abandonaría su apuesta por el control por gestos, teniendo en cuenta que fue la compañía que lo estandarizó en el mercado. Aún así, otra vez en la línea de lo recogido esta mañana, la casa de Kyoto se separaría de alguna seña de identidad de su consola actual, presumiblemente para "cortejar al jugador occidental". Esas medidas podrían incluir el abandono de la marca Wii y una inversión mucho más fuerte en tecnología para producir imágenes complejas en HD.
Y parece que la jugada volvería a darles en todo el punto a estos desarrolladores occidentales tras las alabanzas a Nintendo 3DS. Supuestas declaraciones aplauden esta apuesta por la potencia, con citas como "Nintendo lo está haciendo bien ahora... esta no es un juguete como la Wii".