Es justo señalar que gran parte del espacio jugable del exitoso Assassin's Creed IV: Black Flag consiste en agua y más agua, pero también hay que reconocer que algunas de las muchas islas que se pueden explorar a pie son realmente grandes. Y aun así, la siguiente entrega de la serie, Assassin's Creed: Unity, tendrá incluso más tierra, por mucho que todo el juego suceda en una sola ciudad.
Mientras que las ciudades de la serie han sido reducidas y alteradas en entregas anteriores de la serie, el París de Unity debe acercarse a la escala real. Al menos los monumentos y lugares más famosos:
"En previos juegos de Assassin's Creed, cuando hicimos Roma y otras tantas ciudades, había un poco de truco en términos de escala", cuenta el productor Lesley Phord-Toy a The Examiner. "En París, los monumentos se hacen a escala 1:1, porque puedes acceder a su interior sin cortes ni cargas, y por lo tanto, el tamaño real de París es más grande que toda la masa terrestre de Assassin's Creed IV: Black Flag".
"El tamaño no es lo que más importa", podrías estar pensando. Un juego enorme no es un juego grandioso únicamente por ese mérito. Un juego grandioso que resulta ser además enorme es algo completamente distinto, y seguro lo que quieren los fans de la serie.

Unity sucede durante la Revolución Francesa, acontecida de 1789 a 1799.