Durante la conferencia sobre resultados trimestrales de Activision (un 73% del negocio ya es digital, caen los usuarios de WoW, Diablo III vende 20 'kilos'), Eric Hirshberg, consejero delegado de la firma, asegura que su súper-producción más ambiciosa para este año, Destiny, no cambiará mucho cuando salga en un mes respecto a lo visto en la reciente versión de pruebas beta.
La beta de julio sirvió para hacer un 'stress-test' de los servidores de juego online, y también permitió a los jugadores probar algunas de las mecánicas centrales del título de Bungie. Parece que todo salió bastante bien.
"Describiría las diferencias como ajustes, no como cambios de calibre", explica Hirshberg según recoge DualShockers. "Vimos los fundamentos del juego muy consistentes. Y la buena noticia es que, como tuvimos a 4,6 millones de jugadores en la beta, pudimos probar el 'backend' en escala y rindió muy bien y estable".
Destiny sale en un mes y un día para las cuatro consolas de Microsoft y Sony.