Ocurre con cada lanzamiento de Windows. Ya pasó con un Windows 8 en el que jugar era "clave" supuestamente. Pero dados los precedentes, todavía no se sabe cuándo dará Microsoft un salto en condiciones en sus prestaciones para jugadores de PC, ni si será capaz de hacerlo.
El que lo tiene claro en esta ocasión es Phil Spencer, líder de la división Xbox. Al parecer la compañía seguirá comprometida con el sector consolas y Xbox One, pero también quieren centrarse en el aspecto videojuegos del nuevo Windows 10. En palabras de Spencer:
"Sabemos que tenemos fans y jugadores que también juegan en PC y en teléfonos, y es importante que potenciemos las funciones que tenemos, aprendiendo de lo que hemos hecho en consolas y aportando para que Windows 10 sea el mejor sistema operativo que hayamos creado jamás para jugadores de PC".
Todavía queda por ver en qué pueden derivar estas promesas. Qué ideas o servicios del terreno de las consolas quieren implementar en ordenadores es el mayor interrogante, y un tema que Microsoft tratará con especial cuidado, dada una competencia entre los dos sectores que puede suponer un arma de doble filo.
En este sentido, Microsoft está dispuesta a 'meter' Xbox One en Windows 10 y viceversa: acercar Xbox One al estilo W10.