Le ha costado más de dos años y medio pero Wii U ha pasado por fin de los 10 millones de consolas vendidas. Lo ha hecho un trimestre que vuelve a ser positivo para Nintendo.
Entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2015 (el primer trimestre de su año fiscal 2016), se compraron 470.000 consolas Wii U y 1.010.000 consolas de la familia 3DS. La sobremesa ha bajado del más de medio millón que logró colocar en las mismas fechas del año pasado. Y es que entonces salió Mario Kart 8 aunque el lanzamiento del semestre, Splatoon, ha logrado evitar una caída mayor. Mientras tanto, la portátil mejora en un 25% interanual por el arrastre de los modelos New Nintendo 3DS.
También ha habido caída en el software, en este caso en ambos mercados. Los usuarios de Wii U compraron 4,55 millones de juegos, más de un tercio de ellos fueron exclusivamente copias del citado Splatoon. Mientras que en portátil se ha pasado de 8,57 millones de unidades a 7,92 millones.
Y sin embargo a Nintendo le siguen saliendo bien las cuentas. En parte porque los pequeños amiibo continúan vendiéndose sin parar allí donde llegan. Por desgracia, no ha dado una nueva cifra total, así que nos quedamos con los 10,5 millones que llevaba acumulados en marzo.
Con este panorama de bajas ventas Nintendo ha logrado aumentar su facturación un 21% respecto al año anterior, alcanzando los 90.200 millones de yenes (660 millones de euros), que tras gastos les han dejado un beneficio neto de 8.300 millones de yenes (60,7 euros). Hay que recodar que si bien en 2014 empezó la recuperación, el trimestre con el que se compara fue negativo para Nintendo, que marcó unas pérdidas de 9.900 millones de yenes (72,4 millones de euros). Es decir, le ha dado la vuelta a la balanza intertrimestral.
Poco tiene la compañía para vender en estos tres meses de verano, a excepción de dos lanzamientos de septiembre que pueden ser muy fuertes: Super Mario Maker en Wii U y Animal Crossing: Happy Home Designer en Nintendo 3DS.
