No la trajo a España la propia compañía japonesa, que aun no tenía su filial local, sino la compañía ERBE que por entonces lideraba con soltura la distribución de videojuegos en el país. Precisamente la distribuidora es responsable de una de las mayores tragedias relacionadas con la máquina porque, en 1993, unas 50.000 consolas Game Boy y Super Nintendo ardieron en un incendio de sus almacenes de Móstoles, Madrid.


Hasta entonces, Mario, Donkey Kong y compañía ya se habían convertido en personajes de éxito gracias a la NES, pero en territorio portátil solo habían aparecido en las sencillas Game & Watch. Game Boy fue la primera máquina de Nintendo con cartuchos programables e intercambiables (no la primera de la historia), y consiguió convertirse en líder indiscutible del mercado gracias a títulos como Tetris, Pokémon o Super Mario Land. Un liderato del mercado portátil de hardware específico que Nintendo sigue conservando 25 años después.
Con el motivo de su 25 cumpleaños original, el de su estreno en Japón, en Gamereactor publicamos un gran especial acerca de su creador, Gunpei Yokoi: el padre de la Game Boy, y volvimos a jugar con una máquina original en un estado de conservación excelente.