2016 va a ser el año de los videojuegos para Sony. A decir verdad, el 2015 también lo fue. Y a este ritmo no cabe duda de que la situación no va a cambiar el próximo año. La directiva acaba de publicar sus resultados del ejercicio fiscal pasado y sus previsiones para el que empezó en abril, en las que queda bien claro su optimismo con la división Game & Network Services.
PS4 es su gran pilar. Según sus estimaciones se van a vender otros 20 millones de consolas hasta el 31 de marzo de 2017, una cantidad que sin duda asentaría un liderato en la industria que ahora no está en discusión. Serían más 55 millones de máquinas distribuidas en dos años y medio, un hito que solo han logrado otras cinco videoconsolas en la historia.
Sony ya lleva vendidas 36 millones de unidades de PS4 desde que se estrenó en noviembre de 2014. Está dominando el mercado como en los mejores tiempos de PS2 gracias a su consistencia en todos los mercados, aunque su liderato no sea tan amplio ni en Japón ni en los Estados Unidos, los dos grandes mercados. Sin embargo, sus dos rivales, Xbox One y Wii U, flaquean de forma grave en uno de esos países, dejando el número uno en bandeja.
Todo el poder a los videojuegos
La marca PlayStation está volviendo a ser el motor principal del gigante japonés. Durante el año fiscal que nos dejó la división de videojuegos y redes superó a la de móviles como la de mayor facturación y es la segunda más rentable, solo por detrás de la servicios financieros.
Aun mejor es la previsión para el próximo año, ya que Sony confía en que las ventas crezcan un 8,3% y el beneficio de explotación se dispare un 43,6%. La compañía necesita que sus consolas sigan funcionando ante el hundimiento de la marca Xperia.
Estos y otros datos aparecen en el
informe de las cuentas 2015-2016 de Sony.