Nintendo ha anunciado que la familia de consolas portátiles Nintendo 3DS, la del efecto 3D sin gafas, ha alcanzado un nuevo hito, la cifra de 60 millones de consolas vendidas en todo el mundo desde su estreno.
Lo ha anunciado la división americana al presentar sus resultados del mes de mayo, porque fue entonces cuando se rebasó la nueva marca. Ha tardado en alcanzarla casi cuatro años, y sitúan a la máquina en una posición que puede interpretarse de forma optimista o pesimista, según el prima con el que se mire.
Porque la familia 3DS, que incluye cinco modelos distintos (3DS, 3DS XL, 2DS, New 3DS y New 3DS XL) y más de 100 variantes por colores y diseños, sigue siendo la menos vendida de la historia de Nintendo y está muy lejos de los más de 80 millones de unidades que logró la familia Game Boy Advance. También se puede ver como un fracaso tras el enorme éxito de su predecesora, la familia Nintendo DS, que tiene el récord histórico de toda la industria con más de 153 millones de unidades.
Pero también tiene argumentos a su favor. Porque Nintendo no ha tenido rival en el terreno portátil con una Vita muy lejos de sus números, especialmente en Occidente, pero sí ha tenido que competir con un nuevo formato, el de los juegos para smartphones. Un terreno que al principio trató de ignorar y al que finalmente se ha sumado para explotar a su favor. Los móviles se llevaron al jugador ocasional de Nintendo DS y de Wii, y sin embargo ha logrado alcanzar esos 60 millones de consolas vendidas.
Esta es la historia que aun está escribiendo Nintendo 3DS, que tiene como último lanzamiento un juego como Kirby: Planet Robobot que aprovecha al máximo su capacidad 3D única como ya dejamos reflejado en nuestro análisis. ¿Su sucesora? Aun no se ha descartado que sea NX, como híbrido de portátil y sobremesa.