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Gamereactor Análisis Cars 2
Análisis Cars 2

Cars 2

La sorpresa del mes, porque no es normal ver un juego así basado en una película de dibujos.
Gillen McAllister Plataforma 25 julio 2011

La fórmula para hacer una película con coches no debe ser algo extraordinario, ni tampoco cómo llevarlo a un videojuego. Personajes que se mueven sobre sus cuatro ruedas y circuitos basados en algunas escenas de la gran pantalla, casi todo está hecho. Puede ser más aburrido que una ostra, pero al menos emula a su versión cinematográfica mejor que muchos trabajos rápidos.

Sin embargo, esta no es la fórmula que ha utilizado Avalanche Software (no confundir con el estudio de Just Cause), porque ellos han conseguido hacer algo divertido. Ya demostraron lo que saben hacer con el excelente juego de Toy Story 3, pero esto ha sido una sorpresa. Hace mucho que no nos aguantábamos el sueño para dar un último repaso al circuito y ver qué nuevo modo o qué pantalla era la siguiente en desbloquearse. Y jamás hubiéramos pensado que diríamos esto sobre un videojuego basado en una película.

Cars 2 sigue el sistema progresivo que marca muchos juegos de hoy en día: tienes que ganar Puntos Espía (la película tiene un guión tipo James Bond que lo empapa todo) para abrir nuevos escenarios mientras vas avanzando en el modo historia. En cada uno hay varias carreras y modos de juego que aprovechar.

Por una parte están las carreras normales, pero por otra hay numerosos modos de juego que se apoyan en el sistema de armas y que crean una especie de Mario Kart, pero en el universo Cars. Queda muy natural al basarse en dibujos animados y más concretamente, en estos dibujos. Incluso es un poco chocante que en algunos momentos pueda parecer que se monta una pequeña masacre entre tantos lanzamisiles y ametralladoras, con explosiones de coches, por muy cómicas que sean. Sigue siendo extraño para una película de Pixar, como si Woody le volase la cabeza a Mr. Potato.

Pero son precisamente en ese sistema de control con truco y en ese armamento en los que reside la diversión de Cars 2. De un primer vistazo los circuitos pueden parecer demasiado genéricos, y aunque el tutorial esté repartido en carreras reales para evitar el aburrimiento inicial, al principio parece que no hay ningún reto en el juego. Para derrapar solo hay que hacer un gesto y ni siquiera en ese caso parece fácil perder el control del coche.

Sin embargo, las cosas comienzan a ponerse interesantes cuando se libera el sistema de control completo de Cars 2. Un salto mecánico para pasar por encima de muros y esquivar ataques enemigos; trucos reservados para el joystick que aumentan la barra de turbo; e incluso se puede poner el coche a dos ruedas. Todo sirve para ganarle segundos al cronómetro y conseguir un poco de ventaja.

E incluso hay una función para poner el coche del revés y empezar a conducir marcha atrás en un instante, que aunque pueda parecer que solo sirve para dar el espectáculo y provocar unas risas, es muy útil combinado con el sistema de ataques frontales y una cámara reversible. Es suficientemente complejo como para hacerte sentir un genio haciendo varias cosas a la vez... si consigues controlarlo.

Una vez que tienes todo esto en tus manos te das cuenta de que los circuitos son tan anchos para algo. El diseño es brillante, y aunque al principio puedan parecer muy sencillos comenzarás a valorar la diversidad y el colorido cuando llegues a las pantallas de Tokio y de Londres. Contienen tantos atajos y situaciones tan diversas que invitan a repetir una y otra vez para ver, por ejemplo, los jardines del Buckinghman Palace.

Estos mismos circuitos sirven para el resto de modos de juego, como la persecución contrarreloj o el modo cazador, un espacio abierto para defenderse de oleadas de enemigos que son mucho más inteligentes de lo que podrías imaginar.

Toda esta forma de entender un juego de coches se asienta sobre lo que han marcado recientemente títulos como Blur y Split/Second. Podría decirse que Cars 2 se parece más a un niño de estos dos que a cualquier clon de Mario Kart, aunque también tiene opciones multijugador.

No hay muchas pegas en su contra, aunque quizá sí sea necesario señalar la falta de sensación de velocidad. También podría haberse reducido el número de veces que cada coche dice su frase, aunque se trata de la forma de enganchar a los más pequeños.

Cars 2 es un juego divertido, con un sistema de progresión y modos que invitar a seguir jugando, una auténtica sorpresa para quien piense que es una colección de circuitos sin sustancia. Hay un modo de juego para quienes prefieren profundizar de forma individual y multitud de modos multijugador distintos para poder satisfacer a las familias que juegan con sus hijos. Además, el juego desprende el espíritu de Pixar, por lo que puede jugar todo el mundo tenga la edad que tenga. Deja los prejuicios en la puerta del garaje y ponte a disfrutar.

Notas adicionales

Gráficos
8 / 10
Sonido
8 / 10
Jugabilidad
8 / 10
Duración
8 / 10
8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Buena variedad de modos de juego, todos oportunos, circuitos llenos de atajos y mucho para desbloquear.
Contras Escasa sensación de velocidad y complicado sistema para escoger coche.
Nota de la red Media de 4 ediciones de Gamereactor
7,8 rango 7–8
Gamereactor 8
Gamereactor Norge 7
Gamereactor España 8
Gamereactor Italia 8
Perfil completo 1.262 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 4 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Virtual Toys
Editor Disney Interactive Studios
Fecha de lanzamiento 29 julio 2011
Probado en Multi
Género Racing
Plataformas
Xbox 360 PS3 Wii Nintendo DS PC Mac PSP
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