"Sorprendido y abatido" se sintió Shigeru Miyamoto al conocer la noticia del fallecimiento de Satoru Iwata, su jefe y amigo, en julio de 2015. En Nintendo no se ha hablado demasiado de aquel momento y se ha recordado solo de forma breve a su expresidente más carismático. Pero su legado sigue vigente en cada paso, también en Nintendo Switch.
Miyamoto ha sido sorprendido por una pregunta inesperada que el rotativo estadounidense New Yorker le hizo mientras le entrevista acerca de Super Mario Run. ¿Cuál es el consejo que recibió de Iwata que más ha agradecido? Su respuesta, grabada en audio, tardó en llegar.
"Tenía una habilidad única para congregar gente en torno a una visión [...] para después ponerles en una estructura que pudiera hacer realidad esa visión. Siempre recuerdo su capacidad para coger algo, darle forma y después motivar a la gente. Siempre me ha impresionado eso de él.
Era un experto en tecnología, un programador en sus inicios. Y generalmente vas a un programador y le dices lo que quieres hacer como diseñador. Entonces ellos te cuentan las razones por las que no pueden hacer lo que tú quieres. Iwata-san era distinto. Él en cambio diría que ya se le ocurriría cómo hacer que funcionara. Siempre ha sido positivo, intentando que pasara lo imposible. Hoy en día sigo recordando eso".
Carisma, visión y positividad. Eso es lo que un genio creador, ganador del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y tantos otros galardones, aprendió de Satoru Iwata. Miyamoto ha reconocido que Super Mario Run tiene una parte de él, que participó en el enfonque. Un año y medio después, su huella sigue marcada en Nintendo.