No se puede decir que la noticia sorprenda a nadie, pero Steve Jobs ha anunciado su dimisión como CEO (consejero delegado) de Apple, dejando su puesto a Tim Cook. El legendario co-fundador de Apple ha estado de baja desde el 17 de enero, luchando contra su cáncer pancreático, mientras el COO (director general de operaciones) ocupaba su lugar.
"Siempre he dicho que si llegaba el día en el que no pudiera atender a mis deberes y expectativas como CEO de Apple, sería el primero en decíroslo. Por desgracia, ese día ha llegado", declaró un Jobs que ahora será presidente de la junta directiva de la compañía de la manzana.
El mercado reaccionó con inquietud ante la noticia, registrando las acciones de Apple una caída de siete puntos tras el cierre, pero no se espera que la resignación afecte al agresivo desarrollo y lanzamiento de nuevos productos de la casa americana.