Jeff Kaplan, director de Overwatch, abrió ligeramente la puerta hace unos días a una versión del juego para Nintendo Switch, no sin decir que sería un gran reto para su equipo. Ni siquiera llegó a insinuar que estuviesen planificando algo al respecto. Tras el ruido generado, el de Blizzard ha querido incidir y ha dado dos razones por las que es complicado que ocurra.
La primera está en las capacidades técnicas de la máquina, porque no está claro en qué condiciones tendría que llegar el producto. Kaplan opina que "el problema es que ya hemos marcado nuestras especificaciones técnicas mínimas de modo que tendríamos que revisar el rendimiento y cómo llevarlo a esa plataforma". Las comparaciones de varios juegos multiplataforma entre PS4 y Switch muestran que en las adaptaciones directas de la de Sony a la de Nintendo hay que rebajar algunos elementos de calidad y se pierde fluidez.
La segunda es la dificultad para mantener el nivel de calidad actual, ese que nos llevó a declararlo como el mejor juego de 2016, en cuatro plataformas al mismo tiempo. "Ya es un reto mantener en estos momentos tres plataformas y parchear al mismo tiempo, que es algo que hemos conseguido", ha declarado a Express. Ya tienen que trabajar con Sony y Microsoft para estar al día, "añadir un tercer ecosistema a esto solo añadiría mucha más complejidad".
Pero Kaplan no quiere que se interprete como un no rotundo, y sigue insistiendo en que no tener una plataforma en estos momentos no implica que no vaya a añadirse en el futuro. Probablemente si Nintendo sigue vendiendo consolas Switch al ritmo que lo hace ahora, llegará.