Sony ha decidido que ha llegado el momento de pasar página y centrarse en el presente. La producción de Playstation 3 Japón ha llegado a su fin para que el tiempo sea el encargado de digerir la consola más problemática y menos exitosa de la historia de la compañía.
No se va con malas cifras, porque los 86 millones de unidades vendidas son un número más que satisfactorio para los 11 años que ha estado en las tiendas. Los mismos que cumplió Xbox 360 cuando Microsoft informó de que cesaba su producción en abril de 2016. Pero conseguirlos ha sido muy sufrido para la marca por su falta de rentabilidad inicial, doloso para el bolsillo de unos jugadores que han tenido que pasar dos veces por caja para quitarse de encima la ruidosa, mal diseñada y frágil versión inicial y un quebradero de cabeza para los desarrolladores que saltaban a ella casi de forma obligada.
Sony tiene ahora que centrarse en su ecosistema PS4, con el modelo Pro y PSVR pidiendo algo distinto por parte de los estudios. La gran duda es si veremos este E3 2017 la sustituta de PS Vita y por fin se cierra el círculo de la peor generación de la historia PlayStation.