Durante una generación, Nintendo estuvo a punto de crear su propia red social de éxito, Miiverse. El servicio de comunicación y perfiles que nació de la mano de Wii U se convirtió en uno de los pilares de su consola-centro de salón. Añadió Nintendo TVii para unificar servicios de televisión y hasta Wii U Chat, la competencia de Facetime.
El problema es que falló lo principal, la videoconsola como tal, que se ha convertido en la menos vendida de la historia de la compañía con menos de 15 millones de unidades. Y todo lo demás se fue al traste. Ahora, con Nintendo Switch ya estabilizada como sustituta, todos estos servicios van a cerrar.
El próximo 8 de noviembre, durante la madrugada, dejarán de funcionar para siempre. Más de 70 juegos de Wii U y 20 de Nintendo 3DS se verán afectado, ya que utilizaban la plataforma como algo más que una red social: era un soporte para compartir pantallas, intercambiar consejos integrados o subir vídeos de gameplay. No todo quedará inhabilitado, como ha explicado la compañía en este FAQ
Tras este fiasco, la compañía ha dado un giro completo a su visión del negocio y la nueva Nintendo Switch no incluye prácticamente ninguna función extra que no sea jugar, jugar o jugar, a excepción de la conexión con Facebook o Twitter para compartir capturas de pantalla y la app de Nico Nico Vídeo que acaba de estrenarse en Japón.
