Cuando salió Xbox One S, Microsotf ofreció a los primeros compradores la posibilidad de hacer de forma gratuita con un adaptador para Kinect, ya que este modelo no cuenta con las opciones de conectividad que requiere el hardware de reconocimiento de movimientos de la casa. Es necesario contar ese aparato extra. Ahora, con Xbox One X, la desconexión va un paso más allá.
El gigante de Redmond ha dicho con buenas palabras que cuando llegue el nuevo hardware el 7 de noviembre no habrá una oportunidad semejante, de modo que quienes quieran usar Kinect van a tener que pagar. "Ofrecimos adaptadores durante una buena parte del año pasado tras el lanzamiento de X1S, pero ese programa ha terminado", ha dicho Aaron Greenberg en Twitter.
La época del control por movimiento ha terminado.
