Han pasado un par de años desde el estreno en cines de Mad Max: Fury Road. Fue todo un éxito en la crítica, con seis premios Oscar de la Academia, y ha marcado a muchos de sus espectadores por demostrar que se puede hacer una película de acción con mucho ritmo de otra forma. Pero no todo está bien, porque su director, George Miller, ha denunciado a Warner Bros. por impago.
Según su compañía, Kennedy Miller Mitchell, debería recibir un bonus de siete millones de dólares si "el coste neto final" no superaba los 157 millones de dólares. Pero, según su versión Warner Bros. tomó ciertas decisiones que provocaron retrasos y cambios que fueron los responsables de que esa cifra se superase.
"Si se dejan de lado esos costes, Mad Max estaría por debajo del presupuesto", insisten. Pero desde la otra parte no están dispuestos a soltarlo tan pronto, como cuenta The Sunday Morning Herald. "No estamos de acuerdo y vamos a defendernos vigorosamente contra esa reclamación", han dicho desde Warner Bros.
Un producto tan bello manchado por el dinero.
