Las reticencias de Sony, con argumentos como la seguridad de los niños, son las que impiden que existe de momento un cross-play o multijugador cruzado entre plataformas más amplio a día de hoy. Cada vez más juegos logran conectar usuarios entre PC, Xbox One, Nintendo Switch y hasta móviles, pero no con PS4. Estos solo se relacionan con los de ordenador en ciertas ocasiones.
Epic Games es una de las compañías, pero no la única, que está tratando de convencer a Sony para que libere a sus jugadores, con la vista puesta en mejorar el matchmaking de Fortnite. Y tienen confianza en qué ocurrirá, que es "inevitable", como expresó el presidente Tim Sweeney durante la pasada GDC 2018: "Creo que ahora es inevitable. Los juegos se han convertido en experiencias sociales del mismo tipo que Facebook y Twitter, y esas experiencias solo tienen sentido si los jugadores pueden comunicarse con todos sus amigos".
Para Sweeney, tumbar "la barrera que queda" es "el siguiente paso lógico" para que el negocio funcione, y algo que los jugadores agradecerían mucho, como ha recogido GamesIndustry. Aunque su forma de hablar transmita seguridad, al mismo tiempo deja ver que los japoneses aún no han cedido en su posición.
Minecraft y Rocket League son otros dos grandes éxitos en busca de la unidad, pero todavía tienen que esperar.