Recollection provoca ese tipo de reacciones emocionales. Se trata de un juego de tablero con una curva de dificultad bien empinada y con un tutorial que, de vago, es frustrante y capaz de enfadar a los más calmados. También es realmente intrigante y presenta una adaptación del universo Creed que merece la pena.
Coge las alargadas posesiones de las ciudades que se han ido refinando en las últimas entregas de la serie y se monta un juego de cartas con ellas. El léxico generalizado de este tipo de juegos ahora presenta términos de la jerga Assassin's, como Memorias, Secuencias, Agentes y Habilidades. Estas palabras aparecen de repente y te dejan rascándote la cabeza, intentando recordar qué hacía cada una.
Pero la idea básica es que con un taco de cartas aleatorias debes intentar tomar dos de tres territorios, representados por tres rectángulos que a su vez se dividen en dos, uno por bando, antes que tu adversario (mira la imagen). Juegas tus cartas de personaje en el tablero para intentar conseguir puntos de Influencia y adquieres sitios en los territorios para incrementar la presencia diaria. También empleas cartas de Acción, que sirven para alterar los estados mediante diferentes efectos, tanto buenos como malos.
Salvo ciertas Acciones, las cartas y sus propiedades tardan medio día del tiempo in-game (unos treinta segundos) en hacer efecto. De esta forma, el ritmo del juego tiene rachas entre el planteamiento a fuego lento de los ataques y la destreza rápida de los dedos a la hora de cazar las cartas que te interesan en el momento que aparecen.
Cada partida se juega en tiempo real y el juego termina cuando un jugador posee dos territorios, algo que se decide cuando su influencia en la región alcanza la puntuación de 10.
Hemos estado jugando desde su lanzamiento la semana pasada, pero aun así, sólo en los últimos días hemos conseguido "pillarlo todo". Parece que es demasiado tiempo a invertir, pero merece la pena a la larga. Si te das tiempo para aprender (ganando y perdiendo unas cuantas partidas), irás descubriendo el verdadero atractivo del juego. Como decíamos, el tutorial es más una introducción básica que una guía comprensible.
Para ser un juego estratégico, las partidas son bastante rápidas. La IA nunca te lo pone fácil, las partidas pueden acabar con pestañear si no estás pendiente constantemente de tu rival: con el modo multijugador Versus echará menos humo tu cerebro (aunque aún no hemos dado con ningún rival). Cualquier carta en el tablero en la zona de juego de uno de los jugadores puede darse la vuelta con un doble toque con el dedo, para ver los efectos que tendrá una vez aplicada en el tablero en sí.
También hay un meta-juego de coleccionar cartas. Para empezar, si vas ganando partidas durante la historia del juego coleccionarás ocasionalmente un puñado de cartas más poderosas para barajarlas con tu taco en la siguiente partida, mientras que recolectar créditos (como si fuera experiencia) te permiten comprar tacos pre-configurados. Los Mazos Personalizados, o Secuencias, se pueden construir en el sub-menú de gestión para preparar una secuencia que favorezca tu estilo de juego particular.
Y no se puede negar que la interfaz es muy fina, con un diseño basado en una mezcla del Animus y de los menús de los juegos principales. Como extra, puedes desbloquear ilustraciones en alta resolución de esos juegos (una pena que no puedas guardarlos para usarlos como fondo de tu iPad) y una película animada de veinte minutos.

Pero como decíamos, tu suerte puede cambiar con una sola carta. Para empezar, el sistema parece desequilibrado injustamente en tu contra. Tu mazo por defecto es, simplemente, demasiado débil, y el de tu rival demasiado poderoso en las primeras partidas. Donde tú tienes Agentes con un 2/1 en Poder y Salud (sus valores de ataque y defensa), ellos lanzarán 4/5s (al estilo Top Trumps, las estadísticas se suman y se restan contra las del otro, con el perdedor arrasado en el tablero), así como cartas de Acción que o te dejarán manco o les servirán para ganar aún más poder.
Hacerse con todos los trucos y tácticas del sistema de juego y aprender a ser veloz son dos cosas esenciales para sobrevivir. Sin embargo, las mejores cartas se tienen que comprar con créditos in-game, y esos créditos se recolectan única y lentamente ganando partidas de la historia (aunque aún no hemos echado una online, un representante de la compañía nos dice que se pueden conseguir en partidas multijugador).
Opcionalmente, puedes comprar créditos, y por lo tanto mejores cartas, con dinero real. Esto está creando algo de controversia en la red, pero por lo que hemos visto y jugado hasta ahora, es posible ganar con lo que adquieres durante tu juego in-game, mediante tus tácticas, aunque la IA siga llevando mejor mano de cartas de Acción que tú.
Crear nuevos mazos debería ser divertido, pero empieza siendo un rollo debido a las vagas explicaciones de las reglas. Pasamos algunas horas colocando carta tras carta meticulosamente en un mazo nuevo, intentando descifrar por qué exactamente salía esa bandera roja de "Secuencia Inválida" que no nos dejaba usarla en el juego.
Finalmente nos dimos cuenta de que sólo podíamos usar dos de las de Habilidades (las divididas por colores que separan los artistas de los magos, curas...) por Secuencia. Una limitación que sólo se menciona vagamente en una frase del tutorial, y que no aparece en la guía de ayuda opcional que se supone que debería echar un cable a los jugadores en cada pantalla del menú.

Con la historia pasa lo mismo, explicada con una sola caja de texto antes de cada partida. Aporta poco a la experiencia, a no ser que estés muy al tanto respecto al juego de nombres y poderes políticos que dominan el trasfondo de la historia de la serie. También es una pena que no puedas pausar a mitad del juego, pues seguirá jugando aunque hayas sacado el menú de atajos. No obstante, el botón de avance rápido viene genial para llegar pronto al climax de cada partida.
Porque pese a todos estos fallos, es un juego de tablero que sabe emocionar.
Por ejemplo imagina que ambos lados mantienen 9 puntos de influencia por cabeza, mientras esperan para sacar sus últimas cartas. La tensión se palpa en el ambiente mientras escuchas los dados metafóricos en tu cabeza. O cómo aprendes, mirando cómo juega la IA, a lanzar Agentes de perfil bajo "hormonados" con cartas de Acción que incrementan el estado para asegurar una victoria rápida. O lanzar a un Agente flojo para evitar que el personaje enemigo puntúe, aunque el resultado sea perder al tuyo.
Como adaptación de la licencia tiene poco que objetar, pues hace un uso apropiado de los materiales para crear un juego de tablero que merece la pena por su precio. La dificultad rechina, y no podemos pasar por alto que se ha planteado concienzudamente para fomentar las micro-transacciones. Sin embargo, no hemos dejado de jugarlo durante las últimas seis noches y, una vez comienza a funcionar el gameplay, afrontamos el modo historia con mucho gusto y pretendemos seguir probando su longevidad en la arena multijugador con amigos.
Según terminábamos de redactar este análisis, una actualización de la pantalla de título nos informaba de que nuevo contenido estaba en camino, sugiriendo que Ubisoft planea apoyar el juego de forma continua. Si pueden ajustar el aspecto de colección de cartas para ser algo más generoso e impulsar el juego para promover el influjo de jugadores en línea que extiendan su lado multijugador, llegaríamos a ponerle un punto más a esa nota que ves a la derecha.
Volveremos a visitar este juego en las próximas semanas. Pero como está, teniendo en cuenta sus fallos, nos lo hemos pasado muy bien con él. Si consideras lo que cuesta en la Store (2,39€), es una cantidad realmente bien invertida.
Notas adicionales
- Gráficos
- 8 / 10
- Sonido
- 7 / 10
- Jugabilidad
- 7 / 10
- Duración
- 7 / 10