Google estima que el 0,002117% de las páginas web a las que se accede a través de su navegador Chrome contiene algún tipo de malware de tipo autodescargable, es decir, que se baja automáticamente, lo sepan o no los creadores o gestores de ese sitio. Así que, aunque el porcentaje sea muy bajo, la realidad es que estamos hablando de unos 2.000 millones de webs contaminadas o maliciosas.
Para tratar de ponerle freno, ha presentado una nueva función que llegará en una actualización en abril o en marzo, con una sencilla norma: evitar que se pueda activar algunos tipos de iframe, los que han sido colocados sin conocimiento de los diseñadores originales del sitio. Como recoge ZDnet, si una página ha sido programada para saltarse este protocolo y permitir el uso de iframes desde el principio, ya se algunos se utilizan con fines legales y prácticos como por ejemplo los contadores de tráfico para campañas publicitarias, esta función no será útil.
Por eso, esta solución no hará nada contra quienes están navegando por webs declaradas como no seguras. Tampoco será útil para quienes estén usando Chrome en iOS, dado que utiliza Chromium.
