Twitch se cierra parcialmente a quienes pagan, a los suscriptores de canales. Tras años experimentando medidas y fórmulas a través de las cuáles generar ingresos para la compañía y para los creadores de contenido, pero sin fragmentar el derecho a la visualización, la plataforma ha anunciado el primer formato que sí va a segregar a los espectadores en función de su condición. Son los nuevos programas Subscriber Streams o streams para suscriptores.
La idea es muy sencilla. Un emisor que tenga cierto rango (haber emitido durante 90 días como afiliado o como socio y no haber sido bloqueado nunca), puede escoger que algunos de sus streams sean solo visibles para las personas que están suscritas a ese canal, con el pago de su cuota mensual al corriente. Junto al vídeo aparecerá una pequeña estrella, indicativo de esta condición.
La idea inicial es que no estén totalmente cerrados, sino dejar una pequeña ventana a los interesados. En este formato beta inicial, quienes quieran echar un vistazo van a poder ver una preview del stream para decidir si les gusta o no lo que emite dicho canal y así decidir si se afilia y lo sigue viendo al completo. De lo contrario, su capacidad de captación se vería muy reducida.
Veremos qué situaciones provoca y cómo afecta a las ya grandes diferencias que hay entre creadores muy populares y poco populares, pues parece una herramienta a la que solo podrán sacar partido quienes tengan una gran base de seguidores.