Al fin llegó la confirmación de ese modelo mejorado de Nintendo Switch, que en principio es exactamente el mismo hardware pero con una revisión del chip que Nvidia fabrica para ella que lo hace más eficiente. Menos consumo de energía a la misma frecuencia de vueltas de reloj que suponen mayor duración de la batería o la posibilidad de aumentar la frecuencia, es decir, exprimir más su capacidad sin riesgo de que se recaliente como antes, para ganar un poquito de rendimiento.
Nintendo ha optado de momento por lo primero (siempre podrá hacer lo segundo mediante actualización en el futuro) y los resultados prometidos son de casi duplicar el tiempo de duración de la batería en modo portátil. De 3,5 a 5,5 horas jugando a Zelda: Breath of the Wild sin cargar, dicen los documentos. ¿Pero serán tal cual? En el canal MeeMeGame han hecho la prueba y el resultado es de cinco horas y 36 minutos con la gran aventura de Link.
Otro test aún más duro, con Fire Emblem: Three Houses, ha dado como resultado un consumo del 60% de la carga en dos horas de partida. Se trata del último lanzamiento, uno de los más exigentes y, por desgracia, de los que más calientan la consola y hacen arrancar sus ventiladores. Hay que la nueva duración máxima estimada es de 9 horas. Ya está a la venta en América, Asia y Australia, pero no en Europa.
La nueva versión de Nintendo Switch original comparte el mismo chip que la nueva Nintendo Switch Lite, que sale a la venta el 20 de septiembre y cuesta 100 euros menos, aunque no ofrece ni puerto de conexión a la televisión ni mandos Joy-Con con todas sus características.
