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Análisis Solo: Islands of the Heart

Solo: Islands of the Heart

Emprendemos un viaje de reflexión por nuestras relaciones pasadas en Solo: Islands of the Heart.
Ben Lyons 19 agosto 2019

Tratar de entender y cuantificar el amor es algo milenario, pero lo cierto es que para cada persona tiene un significado distinto, por lo que definir el amor no es nada fácil. Para algunos es simplemente una reacción química que impulsa el deseo primitivo de reproducirnos, mientras que para otros es una idea de cuento de hadas la eterna búsqueda del amor verdadero. Una de las descripciones más precisas de esta poderosa emoción viene de la mano de LeAnn Rimes, quien cantaba "dicen que el amor es un río" dando a entender que el amor es igual de complicado que un curso de agua constante y tortuoso con una fuerza inimaginable. Aunque esta descripción se acerca bastante a la idea, el último título de Team Gotham, Solo: Islands of the Heart, también aporta una visión increíble mostrando el amor como un denso mar con el poder de engullir todo a su paso si no somos capaces de amarnos a nosotros mismos por encima de todo.

Solo: Islands of the Heart es un juego contemplativo de puzles para un jugador en el cual nos ponemos en la piel de un personaje que viaja por hermosas islas y se enfrenta a sus relaciones pasadas. A lo largo de esta historia relativamente corta, que puede completarse en unas cuatro horas y abarca solo tres islas, nos encontramos con puzles originales, criaturas extrañas, apariciones fantasmales y curiosos tótems que nos hacen preguntas personales muy profundas para conocernos mejor a nosotros mismos.

Al comienzo del juego debemos ajustarnos al personaje lo máximo posible escogiendo nuestro género y orientación sexual antes de elegir entre los diferentes diseños disponibles. Cabe señalar que podemos escoger 'no binario' como género al igual que como orientación sexual. Una vez completada esta primera parte da comienzo el viaje de autoaceptación.

A lo largo de la historia, que como hemos dicho tiene lugar en un archipiélago, nuestra misión es resolver una serie de puzles ingeniosos mientras tratamos de llegar hasta los extraños tótems para desbloquear el siguiente escenario. Los desafíos consisten en mover bloques para resolver los puzles ambientales: puede que necesitemos escalar a una superficie vertical demasiado empinada y para ello tengamos que colocar los bloques de cierta manera para superar el obstáculo. En cuanto a los bloques hay poca variedad, aunque esta puede implementarse de múltiples maneras. Existen bloques estándar 1x1 a los que se puede subir, bloques giratorios que se mueven y sirven para mover otros, bloques extensibles que al fijarse crean una plataforma y, por último, bloques adherentes que se pueden colocar en superficies verticales. Interactuamos con todos ellos de formas perfectamente identificables a simple vista; por ejemplo, los bloques giratorios se pueden utilizar como plataformas al igual que como mecanismos de elevación.

Respecto a la acción de colocar los bloques en la posición deseada, para ello tenemos que familiarizarnos con el sistema de control, que es bastante sencillo y permite que el título sea adecuado para todas las edades. Si jugamos en PS4 nos movemos con el joystick izquierdo y controlamos la cámara con el derecho. Con la X interactuamos con el entorno (desde iniciar una conversación a levantar un bloque), con triángulo giramos las cajas y abrimos el inventario, con círculo cerramos o cancelamos una interacción, y con cuadrado abrimos el paracaídas, una herramienta especial que nos permite planear entre distancias cortas. Con L2 controlamos la mecánica de la varita mágica que permite mover bloques desde lejos con facilidad. Se nos otorga dicha herramienta poco después de empezar la primera isla y es muy importante dominarla, ya que es imprescindible para resolver algunos puzles. Por último, R2 sirve para correr, una acción que facilita el desplazamiento entre islas.

Además de avanzar en la historia a través de los encuentros con los tótems en cada isla, podemos ayudar a animalitos adorables mediante pequeñas misiones secundarias, que van desde conseguir una comida específica para el animal hasta ayudarlo a cruzar una zona peligrosa de vuelta a su casa. No recibimos ninguna recompensa, pero obtenemos satisfacción personal, sobre todo cuando tras nuestra hazaña acariciamos al animalito y este sonríe amistosamente antes de seguirnos. Si no nos interesan las misiones secundarias, podemos simplemente avanzar en la historia para encontrarnos con los tótems que aparecen dispersados por el mundo. Como ya hemos dicho, nos hacen preguntas que invitan a reflexionar, tales como: "¿Crees que el tiempo mató la pasión de tu última relación?" Nos animan a responder a estas preguntas intrusivas de la forma más precisa y honesta posible, pues pese a que las respuestas no afectan a la historia, podríamos estar autoengañándonos. La capacidad de tomar nuestras propias decisiones dota al juego de un sistema narrativo ramificado muy original, aunque solo haya dos finales alternativos.

Otra actividad entretenida consiste en buscar las cuatro partituras que podemos tocar con la guitarra para producir cambios en el mundo. Pulsando la cruceta seleccionamos la guitarra y la tocamos pulsamos los botones, ya que cada uno representa un acorde distinto. Después de tocar correctamente una de las cuatro canciones se producen cambios ambientales, como que el sol dé paso a la lluvia o que el estilo de arte varíe entre monocromático y colorido. Esto es básicamente todo lo que la guitarra puede hacer, pero es un elemento que enriquece el título al aportarle otras mecánicas divertidas.

Por último, merece la pena fijarnos en el diseño artístico y el sonido. Por una parte, la paleta de colores brillantes combinada con el diseño cuadrado y surrealista genera un paisaje de ensueño con una arquitectura curiosa y una naturaleza exótica. Por otra parte, el audio refleja a la perfección el funcionamiento del juego. A lo largo de la aventura suena una dulce melodía que parece que nunca se vuelve arrolladora o amenazante. Gracias a la música nos sumergimos en el viaje y disfrutamos la experiencia sin sentirnos abrumados por el estrés o las emociones negativas. En definitiva, la combinación de diseño artístico y sonido dan lugar a un título que siempre nos invita a disfrutar de su calma y calidez aunque sea durante un ratito.

En resumen, Solo: Islands of the Heart es un juego de puzles divertido con una historia fresca que brinda la oportunidad de profundizar en nuestro pasado y empezar a aceptarnos a nosotros mismos. Sin contar algunos problemas de dificultad y la mención puntual de temas serios, es una experiencia entretenida ideal para todos públicos.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Puzles interesantes que requieren soluciones ingeniosas junto a una historia colorida ambientada en un mundo brillante y onírico.
Contras La duración de la historia es uno de los factores más limitantes, ya que una vuelta dura alrededor de cuatro horas incluso completando todas las actividades secundarias.
Nota de la red Media de 5 ediciones de Gamereactor
8,0
Gamereactor 8
Gamereactor España 8
Gamereactor France 8
Gamereactor Portugal 8
Gamereactor Asia 8
Senior Editor Ben was a Senior Editor at Gamereactor UK. When he wasn’t writing, editing or filming for Gamereactor, he could usually be found playing an FPS or getting lost in a sprawling RPG.
Perfil completo Autor de Gamereactor desde October 2020 · 15.267 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 5 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Team Gotham
Fecha de lanzamiento 2018
Género Puzzle, Adventure
Plataformas
PS4 Xbox One Nintendo Switch
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