THQ va de problema en problema en los últimos meses. El cierre completo de su sección de negocios dedicada a juegos licenciados para niños ha derivado en 240 empleados en la calle.
Por otro lado, su consejero delegado Brian Farrell ha aceptado recortar su salario de un año a la mitad (de 718.500 a 359.250 dólares), un movimiento que sólo sirve para salvar la "calderilla" de la compañía pero que podría enviar un mensaje de responsabilidad.