La improvisación, esa capacidad para adaptarse con agilidad mental a lo que esté ocurriendo en el mundo real sin dejar ni un instante para el silencio ni la sorpresa, era el tema del programa número cuatro de Master Caster, el concurso de Ubeat en el que se busca a la mejor promesa del casteo en España.
Los seis finalistas que aún quedan en pie tuvieron un rato para las risas con una prueba inicial de leer los labios que solo fue el paso previo al reto del día. De nuevo por parejas (esta vez con concursantes pares), se les pidió que narraran las imágenes que iban pasando por pantalla que podrían o no estar relacionadas con los videojuegos. Para tener esa frescura, el rapero Bron les dio un par de consejos de preparación, como practicar en casa haciendo cadenas de conceptos en torno a una palabra aleatoria para ampliar vocabulario.
Una expulsión de bajos vuelos
Precisamente la escasez de repertorio ha sido una de las causas de la expulsión de esta semana, que es tan justa como si hubiera sido doble. Sikako y Suja lo bordaron según los jueces, Vidal sigue creciendo y se comió a su par, Don de Gentes, al que le cuesta variar sus registros y llegaba tocado de la prueba anterior como él mismo dijo. Pero con Frenezy y Koala tocando fondo, el resto estaba salvado.
Ante la dificultad para encontrar al menos malo, les ofrecieron un reto extra de improvisación: salir a calle con micro y cámara a castear lo que ellos quisieran. Pero fue un desastre: o no entendieron lo que se les pedía o no supieron qué hacer con esa oportunidad de oro, porque Frenezy presentó una entrevista cutre y vacía que nada tenía que ver con la frescura, mientras que Koala se puso a contar su vida a la cámara. ¡Pero si bastaba con sentarse en un banco de un parque y contar lo que pasaba por delante!
Al final, los jueces han salvado a quienes trae mejor recorrido y ha mostrado otras fortalezas, a Frenezy. Koala necesita más conocimientos y repertorio para competir con sus ya excompañeros.