Durante el programa Nintendo Direct de septiembre (aquel Smash Direct tan largo dedicado a Banjo-Kazooie y Terry Bogard), los jugadores recibieron con una sonrisa y con sorpresa que Masahiro Sakurai, mente detrás de Super Smash Bros. Ultimate, agradeciera a Microsoft poder contar con el oso y el pájaro en su juego e incluso invitar a los televidentes a probar las entregas que salieron en consolas Xbox. Sobre todo con Microsoft y Nintendo, es evidente que estamos en otros tiempos en el sector videojuegos, en el que los fabricantes de consolas pueden ser socios puntuales aunque sigan siendo duros competidores en el mercado.
Anoche tocó a Microsoft mencionar a su principal rival durante el acto de apertura del encuentro X019. Fue durante el extenso segmento dedicado a su servicio de juego en la nube (y en otros dispositivos emitiendo desde Xbox) xCloud, que recibirá grandes novedades el año que viene. Entre otras, la compatibilidad con mandos DualShock 4 de Sony. Esto implica que los usuarios del servicio de streaming podrán, si así lo prefieren, controlar títulos como Gears 5 o Sea of Thieves con un mando de PlayStation 4, algo que alguno habrá probado ya en las versiones para PC.
No es el anuncio más sonado del evento, pero despertó unos abucheos en los fans presentes que recordaron a tiempos más rancios. Seguro que, desde sus casas, otros fans celebraron poder aprovechar mandos que ya tienen en casa. Además, sigue la línea de soporte de mandos impuesta por Google Stadia, el otro gran servicio de juego por streaming, pues lo que importa aquí a los proveedores es el uso del servicio en sí.
