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Análisis Cuisine Royale

Cuisine Royale

Lo que empezó siendo una inocentada se ha convertido en un buen juego.
Marco Vrolijk 23 enero 2020

No es la primera vez que un videojuego más que decente nace de una broma o una idea disparatada. Que se lo pregunten a los creadores de Goat Simulator. Cuisine Royale es fruto de una inocentada de Gaijin Entertainment. No era más que una tomadura de pelo por April's Fool 2018 utilizando elementos de su shooter Enlisted. Dos años más tarde, en sus servidores no faltan usuarios. Es más, ahora es un free-to-play al que nos hemos decidido asomar para ver si la broma es de calidad.

Es un battle royale de tiros y cumple con los preceptos más genéricos posibles: multitud de jugadores abandonados a su suerte en un mapa que cada vez se hace más pequeño para que la partida sea finita. Incluye modos de juego en solitario, por parejas y por equipos. También deja escoger entre vista en primera o en tercera persona. ¿Entonces a qué viene eso de la cocina en su título? Pues que la parte estética y de coleccionables tiene que ver con comida y otros utensilios propios de los fogones. Empiezas escogiendo un personaje de los cuatro disponibles que entra en escena prácticamente en ropa interior. Pero en lugar de rebuscar armaduras y botiquines, aquí hay que encontrar sartenes, bolsas de la compra, ollas y otros utensilios que sirvan protección.

No hay nada como cubrirse las nalgas con una gofrera de buen hierro ennegrecido ni taparse el cogote con un colador. Del mismo modo, nada regenera más la salud que un buen menú, a su disposición en las neveras que hay repartidas por el escenario (nadie guarda armas en cofres, esto es más realista). Una diferencia de Cuisine Royale con otros títulos semejantes es que hay potenciadores, también cómicos, como pueden ser unos calzoncillos largos de conejitos que da velocidad. Son chorradas que tienen su gracia especialmente cuando juegas con amigos.

Para añadir un poco de profundidad al gameplay ofrece un sistema de progresión que te permite ir desbloqueando más ropa interior o máscaras que aportan algo de impulso estadístico, y además están los llamados "Mystic Signs". Cuando haces una de estas pintadas con espray puedes conseguir potenciadores o poner trampas que, además, ganan fuerza a medida que se estrecha el mapa. Por ejemplo, las del principio son retraso en la recarga de los enemigos o hacer que salen por los aires, pero las más potentes, que llevan su tiempo, te permiten invocar un zombi asesino o convertir todos los WC de madera que hay por los exteriores en portales de teletransporte. Por último, cada personaje tiene su propio poder especial, como un modo bestia o un golpe de martillo místico. Eso sí, para poder usar todo esto hay que conseguir almas, es decir, matar y matar rivales.

Rememorando sus orígenes como modo de juego de Enlisted, Cuisine Royale está ambientado en la Segunda Guerra Mundial. O más bien sus mapas, un viaje por trincheras y búnkeres con vehículos de otros tiempos. La variedad de escenarios es grandes, pues también tenemos algunos de aspecto mexicano que combinan desierto, casas tradicionales, templos elevados o haciendas típicas. Aunque sea un juego parodia, el aspecto visual es muy bueno, y además ofrece una buena distribución entre zonas abiertas de gran tamaño con la cantidad adecuada de coberturas en las que tomarse un respiro, y otras más recogidas en las que darse desde cerca. También nos ha gustado otro que representa una zona de Francia nevada que poco tiene que envidiar al de Noruega de Battlefield V.

Nos lo hemos pasando muy bien, tanto con amigos como entrando por libre. Una diferencia positiva es que aquí no te tiras en paracaídas ni similares, es decir, que empiezas desde abajo dando guerra. El aprovechamiento del cooperativo va mucho más allá de los normal gracias a las habilidades especiales y al uso de armas en general. Hay que coordinarse y comunicarse bien para poder sacarle el máximo partido, ofensivo y defensivo. Es un battle royale y exprimer el concepto al máximo, pero lo hace con mucho éxito y manteniéndolo accesible para grupos amplios de jugadores. Ayuda que no tenga función de construir como Fortnite.

La clave del éxito es que el gameplay no sufre ni se empeora a causa del tono cómico general. Por ejemplo, poner un lanzasalchichas podría ser una broma que te hiciera reír una vez y a la larga echara a perder las sensaciones. Aquí no, ni siquiera han tirado por armas de fantasía como en Apex Legends o similares. Aquí tenemos un Kar98k o una PPSH 41, armas clásicas que sabemos manejar por tantos y tantos juegos. En los mapas mexicanos hay armas más modernas como los rifles AK. En cuanto al equilibrio, está bastante bien, pero sí es cierto que hemos notado que llevar una SMG o una escopeta es sinónimo de supervivencia.

Decíamos que es accesible por concepto y hasta lo es por especificaciones, porque ni pide un equipo potente ni mucho espacio, solo unos 10 GB. Cuisine Royale es una sorpresa para el jugador de PC que busca pasarlo bien sin complicarse y probar algo distinto, que en este caso lo aportan las habilidades y acciones especiales. Con un tono divertido pero sin interferir en la partida, es un free-to-play que merece la pena probar.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Gráficos sorprendentemente buenos, buen sentido del humor que no interfiere en la partida, el giro que le da el sistema de habilidades.
Contras Hacen falta muchas horas de partida para llegar a las mejoras habilidades, la cámara a veces la lía.
Nota de la red Media de 6 ediciones de Gamereactor
8,0
Gamereactor 8
Gamereactor España 8
Gamereactor France 8
Gamereactor Italia 8
Gamereactor Portugal 8
Gamereactor Asia 8
Perfil completo 44 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 6 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Darkflow Software
Editor Gaijin Distribution
Fecha de lanzamiento 12 diciembre 2019
Género Action, Adventure
Plataformas
PC Xbox One
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