Desde diciembre está cerrado el acuerdo entre Corsair y la propiedad de Scuf Gaming, que hasta ahora recaía en H.I.G. Growth, para que la compañía de periféricos absorba a los especialistas en sistemas de control, y por fin se ha completado.
Un paso adelante en su plan de transversalidad para una compañía que ya tiene presencia en prácticamente todos los segmentos de las partes de PC, y sobre todo las dedicadas al equipamiento gaming. Se hace con una empresa con buena reputación en cuanto a la calidad de sus mandos modulares para PC y consola. Pero, además, con un patrocinador habitual de algunos profesionales de eSports de primer nivel.
Duncan Ironmonger ha declarado que llevan una década "trabajando sin descanso para crear las funciones que han hecho que Scuf sea el mando preferido por la mayoría de gamers profesionales" y ahora se muestra orgullo de "unir fuerzas con Corsair" con quien no solo cree compartir ADN sino que "tiene la escala y la red de operaciones para ayudarnos a llevar nuestra innovación a más jugadores".
Aunque se integre en el mismo grupo, Scuf va a mantener cierta independencia y conservará su marca, como ya se puede apreciar en la página web oficial. Es una forma de trabajar que Corsair ya puesto en marcha con otras adquisiciones como las de Origin o Elgato.