Nintendo ha cerrado un año fiscal 2020 sensacional tanto en resultados, con un gran aumento de los beneficios apoyados en ventas muy sólidas, tanto por las sensaciones, pues todo lo que lanza tiene una acogida extraordinaria, como Animal Crossing y Pokémon. Sin embargo, las previsiones para este curso 2020-2021 son un poco peores por cómo está el mundo a causa de la pandemia de coronavirus.
Cuatro grandes amenazas se ciernen sobre Nintendo, como cita en su informe. Y por ella se han reducido sus expectativas de ventas de consolas y de juegos a 19 millones de unidades y 140 millones de copias respectivamente. Como consecuencia, su expectativa sería ganar un 22% menos. En realidad, esperan acabar a marzo de 2021 más o menos como esperaban cerrar este marzo pasado antes de superar sus previsiones.
La producción de consolas no está garantizada, pero tampoco está tan mal. El documento menciona el retraso sufrido a la hora de conseguir partes y lanzar consolas ensambladas y también que se está recuperando poco a poco. Sin embargo, advierte de que si el COVID-19 sigue impactando a largo plazo "puede interrumpir la oferta de productos".
También hay preocupación por las restricciones impuestas en varios países a la actividad cotidiana y, por tanto, por el cierre de tiendas. "Si la distribución física se suspenden, no vamos a poder vender hardware o juegos en caja por comercio electrónico", recuerdan por la dependencia de la mensajería.
A largo plazo también pueden presentarse problemas, pues el aislamiento y la obligación de trabajar desde casa afecta directamente a los departamentos de I+D. Sobre todo, están preocupados por cómo pueda afectar a las divisiones y empresas asociadas de fuera de Japón. Y, en última instancia, "puede que no podamos proceder con el lanzamiento de productos Nintendo y de iniciar servicios planeados". Incluyen también en este caso a las third parties.
El cuarto elemento es uno con poco sentido para el comprador pero que se ha demostrado de vital importancia en las cuentas de Nintendo dada su vertiente exportadora, y es el tipo de cambio del yen. En circunstancias de crisis siempre es una divisa refugio y eso reduce el beneficio que dejan sus ventas hacia afuera, algo que acaba impactando en sus números.
Por el momento, la industria del videojuego está saliendo muy bien parada de esta crisis, pues es uno de los modelos de ocio que mejor se adaptan a la obligación de quedarse en casa. El volumen de negocio ha crecido y la distribución se mantiene en todo el mundo.