Nintendo Switch se vende más rápido de lo que sus fabricantes son capaces de producir desde que Animal Crossing: New Horizons se estrenó y desde primavera hay dificultades para encontrar consolas en varias partes del mundo. En España, por ejemplo, el modelo de mandos grises es casi imposible de adquirir, y en Japón hay colas para comprar cualquiera que no sea Lite semana sí y semana también.
Camino de cumplir tres años y medio de vida, en Nintendo ya piensan en un ciclo de producto más largo del que suelen tener sus consolas de sobremesa, que está en los cinco o seis años. Así lo ha admitido Shuntaro Furukawa en la última junta general de accionistas de la compañía, como ha quedado recogido en Q&A:
"Nintendo Switch ha entrado en su cuarto año desde el lanzamiento, pero el impulso sigue creciendo", dijo Furukawa señalando dos razones básicas. "Primero está la existencia de dos configuraciones de hardware con características distintas", en referencia a la original y al modelo Lite. "El segundo factor es que los recursos de desarrollo de Nintendo están concentrados en desarrollar contenido para una sola plataforma", y no en sobremesa y portátil como ha sucedido históricamente.
Por todo ello, Furukawa dejó claro que la intención de la directiva es "extender el ciclo de vida de Nintendo Switch al mismo tiempo que maximizamos sus ventajas". Una noticia positiva también para sus compradores, que podrán sacar más rendimiento a su inversión en dicho hardware. El efecto que tenga la llegada de la next-gen a la competencia podría cambiar esta percepción.
