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Gamereactor Análisis Yakuza: Like a Dragon
Análisis Yakuza: Like a Dragon

Yakuza: Like a Dragon

Porque la vida criminal puede ser maravillosa.
Jonas Mäki Actualizado 22 enero 2024

Dice mucho de lo irrepetible que es Yakuza el hecho de que muchos fans se pensaran que el anuncio de Yakuza: Like a Dragon fue una broma. A ver, ¿cómo reaccionarías tú si Bethesda te dijera que el próximo Doom es un RPG? Pues más o menos así se quedaron quienes siguen a SEGA al saber que este exponente del mundo abierto y libre pasaba a reinventarse con aroma a RPG por turnos japonés.

Que no lleve número en el título también es símbolo de que cambia incluso el planteamiento. Es el comienzo de una nueva historia que hace tiempo que salió en su país de origen para PlayStation 4 y ahora le toca el turno al resto del mundo con una versión mejorada y adaptada a la nueva generación (temporalmente exclusiva de Xbox Series X). Protagonista recién estrenado y una ciudad por descubrir con un aspecto visual de lo más agradable.

Pero antes de entrar de lleno en cómo es, quiero aclarar lo que es: un JRPG disfrazado de aventura Yakuza. Un juego de rol japonés en el sentido más tradicional, con combates por turnos controlando a una party de personajes y menús de selección de acciones, habilidades especiales que cuestan puntos de magia, comestibles para recuperar parte de la vida perdida o cambiar de estado y hasta cierto tipo de invocaciones.

Tras los combates, hay una pantalla que resume lo que has ganado (puede que ese capitalista al que has pegado con el palo de gol llevara los bolsillos llenos de sushi) y suma esos puntos de experiencia tan importantes para ir aumentando las habilidades disponibles. O si hay una subida de nivel, siempre tan bien recibida para recuperar y aumentar puntos de salud y de magia. ¡Oh, oh! Si hasta puedes cambiar de trabajo para acceder a otras artes. Venga, lo dejo ya que creo que ha quedado muy claro. Pero es un cambio que para nada es negativo.

Un rediseño tan grande sacude los cimientos de la serie. Yo, personalmente, empezaba a cansarme de la propuesta de siempre, así que bienvenido sea todo esto. Además, me gusta ese rollo pasado de moda que transmite a veces. También escaja bien con el nuevo protagonista, Ichiban Kasua, al que le encantan los videojuegos y ve Dragon Quest como una guía espiritual con las respuestas a todos los avatares que le presenta la vida. Su forma de comentar los hechos deja la cuarta pared temblando.

Kasuga tiene un carácter que recuerda más al de Naruto que al de Kazuma Kiryu, su predecesor en la portada de la serie. Es decir, que es un tipo que tiende a exagerar, que es fácil de predecir y que tiene un corazón como un castillo de grande; su cerebro, en ese caso, sería del tamaño del escobero.

Es un tipo humilde, que nació y se crio en un Soapland (un tipo de prostíbulo soft típico de Japón), y logró escalar en la mafia a base de lealtad y esfuerzo. Sin embargo, un suceso impactante sucedió y puso su lealtad a prueba: tuvo que asumir un asesinato que no cometió e ir a la cárcel por el bien de su clan. Convencido de que al salir de prisión casi dos décadas después sería reconocido por su proeza, lo que se ha encontrado ha sido algo totalmente distinto. Y está de muy mala hostia.

Yakuza: Like a Dragon, se desarrolla en el distrito ficticio de Isezaki Ijincho, en la muy real Yokohama. El mapa es más grande que el de las entregas anteriores y ofrece mucho por explorar y por hacer. También se nota que ha sido construido con procesos más modernos, porque impresiona más y transmite más sensación de vida que Kamurocho. Lo que no cambia es todo lo que uno se puede encontrar por sus calles, como karaokes, salones recreativos con juegos reales (clásicos de SEGA), bares, tiendas, casinos...

Puede que el sistema de combate haya cambiado, pero el ritmo y el estilo de exploración se conserva. Ofrece muchos tipos de entretenimientos para distraerse de las misiones y desde luego que no se repiten: porque puedes echar un rato en el minijuego de recoger basura y después hacerte pasar por empresario; o echarte una carrera a los karts. Estos paseos sirven para conocer gente y en esta entrega cobra más importancia si cabe porque no solo alteran la historia un poco, también van a ser tus compañeros de batalla.

Pero también hay partes negativas, algunas de las cuales arrastra desde sus orígenes este Ryu Ga Gotoku Studio, al que le cuesta modernizarse. Por ejemplo, hay un montón de historia y la cuentan prácticamente toda en escenas de vídeo producido. Es decir, el gameplay está por un lado y la narrativa por otro, como el agua y el aceite, y como quiere contar tanto, tanto hay algunas partes que se hacen largas y pesadas. Un buen juego moderno debe ser capaz de fusionar en escala ambos conceptos para hacerlo más entretenido y dependiente del propio jugador. Por cierto, que no todo está doblado, hay trozos en texto.

También da la sensación constantemente de que el estudio intentó ser demasiado ambicioso y no pudo con todo. El sistema de profesiones está sin terminar y aporta poco, y dado que ahora es un RPG, ya no puedes pasar rápidamente por encima como antes. A mí me apetecía jugar tirando para adelante, pero me topé con batallas dificilísimas para mi nivel. Pues nada, a por algunas secundarias para evolucionar y poder volver a ese punto.

Son aspectos que están ahí, pero que no deben echar para atrás en absoluto, porque además es un juego que engancha. La historia mola, el gameplay es súper variado y el sistema de combate es entretenido. También puntúa a su favor lo rico del reparto de personajes que se han sacado de la manga y los giros de guion que se han atrevido a meter. Ah, y todo el fanservice que han colocado para los veteranos, pero de forma sensata como para quienes lo desconozcan, no se sientan de lado.

Incluso jugando en Xbox One X, los gráficos están muy afinados y currados, y los decorados son tan convincentes que uno se llega a creer que sabe lo que es estar paseando por Yokohama. Yakuza ha sido una serie muy auténtica y Like a Dragon lo conserva, por su propio bien. Son ciertas animaciones y texturas las que dejan ver que técnicamente no es título puntero. Pero da igual, el conjunto es muy convincente.

Tenía las expectativas justas al empezar Yakuza: Like a Dragon porque la serie ya me tenía bastante cansado, pero este renacer en contenido y en concepto me ha ha alegrado el día. Con ese sistema de combate RPG de inspiración trasdicional mezclado con el saber hacer para construir mundos, personajes e historias, hay motivos para volver a reengancharse a este pandillas callejeras de SEGA.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Buen sistema de combate. Personajes estelares sobre una historia bien escrita y variada. Un mundo interesante con mucho para descubrir.
Contras El sistema de profesiones no acaba de cuajar. Gameplay y narrativa van por su lado.
Nota de la red Media de 13 ediciones de Gamereactor
8,1 rango 8–9
Gamereactor 8
Gamereactor Danmark 8
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Editor Sweden Jonas Mäki has written for Gamereactor since 2002, becoming an editor in 2007. He covers the video game industry across news, releases and the business side, with a particular interest in sales figures and where the industry is heading.
Perfil completo Autor de Gamereactor desde 2007 · 8.281 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 13 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Ryu ga Gotoku Studio
Editor Sega
Fecha de lanzamiento 10 noviembre 2020
Género Action
Plataformas
PS4 Xbox Series X PC Xbox One PS5
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