Los últimos datos de ventas procedentes del país del sol naciente indican que las unidades que ha colocado la PS Vita de Sony han alcanzado un nuevo mínimo de 8.931 unidades (desde las 12.105 de la semana anterior). En comparación, las ventas de Nintendo 3DS siguieron sumando con fuerza, colocando 72.115 portátiles en el mismo período (casi 122.000 la semana anterior).
Después de un lanzamiento alentador, la PS Vita ha tenido serias dificultades para provocar el tipo de impacto que esperaba Sony, y estas últimas cifras (vía Andriasang) contribuyen a la precaria situación en la que se encuentra la compañía estos días.
Sony acaba de hacer pública su intención de recortar 10.000 puestos de trabajo, aproximadamente un 6% de su plantilla. Tras estimar unas pérdidas cercanas a los 6.400 millones de dólares para este ejercicio fiscal, esperan que los recortes y la refocalización de recursos devuelvan a la compañía a los números verdes.